El Ayuntamiento de Galdakao construirá cinco ascensores urbanos en Aperribai

Las empinadas cuestas son una constante en el barrio. / MIREYA LÓPEZ
Las empinadas cuestas son una constante en el barrio. / MIREYA LÓPEZ

Los elevadores unirán las partes alta y baja del barrio y costarán al menos 3 millones de euros. Las obras de las primeras estructuras arrancarán este año

ASIER ANDUEZA GALDAKAO.

Un problema que arrastra desde hace décadas el barrio galdakaotarra de Aperribai es la falta de accesibilidad. Y, para poner fin a las dificultades que enfrentan día a día los residentes de esta zona, sobre todo los más mayores, el Ayuntamiento adelantó ayer que cumplirá con una demanda vecinal y destinará más de 3 millones de euros a instalar cinco ascensores que unificarán todo el barrio, de arriba a bajo, y permitirán salvar las cuestas. «Es uno de los proyectos urbanísticamente más complicados que se han hecho en Galdakao, todo este barrio quedará accesible definitivamente», aseguró en la presentación del proyecto Fernando Izagirre, concejal de Seguridad Ciudadana y Promoción Económica. También recordó que desde 2016 la Administración local ha invertido cerca de 500.000 euros en mejoras en Aperribai.

El arquitecto municipal, Gonzalo Ispizua, precisó que, «para abaratar costes, y teniendo en cuenta la orografía, vamos a procurar reducir las pasarelas de acceso a cada ascensor y realizar algunas excavaciones para meter los ascensores más hacia los taludes». Desveló, además, que en estos momentos han contratado a cinco empresas diferentes para que hagan los análisis del terreno -se perfora la roca hasta tres o cuatro metros de profundidad- y que ofrezcan finalmente sus propuestas. «Después elegiremos la más adecuada y, aunque calculamos que el coste de la obra es de tres millones, el precio podrá variar. Pasa lo mismo con los plazos de entrega de la obra, ya que hasta no conocer lo que se puede hacer no podemos calcular tampoco cuánto durarán», añadió el técnico. El funcionario también avanzó que en cada ascensor entrarían de ocho a doce personas y que intentarán que puedan viajar el máximo número de vecinos posible en cada uno.

El quinto, apartado

En cuanto a los trabajos, la previsión es que arranquen a finales de año, aunque serán los informes técnicos los que determinarán si es mejor acometer el proyecto por fases o en todo su conjunto. La primera de las estructuras irá de la carretera general, en el entorno de la futura salida de Metro Bilbao, hasta el ambulatorio, situado aproximadamente en el medio del barrio.

El segundo elevador partirá del centro de salud y llegará al frontón municipal y el tercer sistema, desde el complejo deportivo hasta el antiguo bar Manuela, será una combinación de un tapiz mecánico, parecido a los que se utilizan para moverse por los aeropuertos, con un elevador. En este caso, el Ayuntamiento estudia cubrir, como ocurre en la parte histórica de Vitoria, el camino con una estructura de cristal. El cuarto unirá las casas situadas en las inmediaciones del establecimiento hostelero con el antiguo depósito. Así, se vertebrará el barrio desde la N-634 hasta la zona más alta. El quinto estará apartado de los demás. Junto al colegio, el elevador arrancará del número 9 y dispondrá de dos salidas, una a la altura del número 24 y otra del 25.

Entre las opciones para mejorar la accesibilidad estaba colocar ascensores inclinados como los que ha instalado el Ayuntamiento de Getxo en la playa de Ereaga, pero su mantenimiento es más elevado al estar los raíles y las cabinas «en contacto constantes con el exterior». Además, no eran recomendables para un barrio como Aperribai. «La opción más económica es la elegida», subrayó Ispizua.