El Correo

Un ciclista busca testigos de un adelantamiento peligroso en la N-634 a la altura de Galdakao

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Momento en el que se produce el peligroso adelantamiento, grabado desde la bicicleta. / FACEBOOK

  • El joven, vecino de Bilbao, trata de encontrar a alguien que viera cómo un monovolumen casi le saca de la carretera el pasado 23 de octubre cuando circulaba correctamente con su bici por un tramo de doble carril para cada sentido y sin tráfico

Encontrar el equilibrio en el uso de la carretera entre ciclistas y conductores de vehículos a motor es difícil y no siempre todos están a la altura. Hace unos días un joven de Bilbao se llevó un buen susto cuando circulaba por la N-634 en su bici a la altura de Galdakao, camino del Gorbea. El chico circulaba correctamente por el carril derecho de una carretera sin apenas tráfico a aquellas horas cuando, de repente, comenzó a oír un pitido continuado que venía de atrás.

Se trataba de un monovolumen que le había visto, pero al que, parecer ser por lo que ocurrió después, no le hizo mucha gracia encontrarse con un ciclista. El joven continuó su marcha de manera normal pese a la reprimenda sonora que recibía cada vez más cerca. De repente, el vehículo a motor se situó detrás y le adelantó mientras seguía sonando el claxon.

El adelantamiento fue discutible. El turismo pasó cerca del ciclista, sin ocupar el segundo carril, que estaba sin tráfico en esos momentos, y no dejando el metro y medio que dicta la ley. El ciclista se llevó un buen susto. "Llevaba el pulsómetro puesto y fue el momento de aquella salida en el que más pulsaciones registré", explica en su Facebook personal. Al parecer, circulaba "a 30 kilómetros por hora", por lo que el adelantamiento se produjo a una velocidad que "rondaría los 70 kilómetros por hora", según sus propios cálculos.

Pese a todo, continuó, aunque con el miedo en el cuerpo, por la carretera hasta llegar a su destino. De vuelta a casa, el bilbaíno decidió no dejar pasar la situación al revisar la grabación de la cámara que llevaba en su bici de montaña. Consultó con la policía municipal para ver si podía interponer algún tipo de denuncia y le aconsejaron acercarse a la comisaría de la Ertzaintza de Erandio. El día 31 de octubre se personó allí para formular un escrito y dejar constancia de la situación.

Ahora busca a alguien que viera lo que le ocurrió aquel 23 de octubre porque, tal y como él mismo relata, los agentes le han dicho que pese a la grabación es difícil que prospere la denuncia si no hay testigos. Por ello, ha colgado el vídeo en Facebook. "Mi meta es poder castigar a este tipo de gente, que son un peligro al volante, y no solo para mi, sino para todos: conductores, peatones, motoristas..", explica. "No voy a cejar en mi empeño. Estoy cansado de que ocurran estas cosas", se sincera.