Detenido por amenazas en Basarrate el hombre que fue expulsado de Galdakao

EL CORREO localizó en Bolueta la furgoneta en la que reside temporalmente./
EL CORREO localizó en Bolueta la furgoneta en la que reside temporalmente.

La Ertzaintza pondrá al arrestado a disposición judicial acusado de desobediencia e intimidación a un varón con unas tijeras en un bar

EL CORREO

Nuevamente por amenazas en un bar. El hombre expulsado hace unos días de Galdakao por los desórdenes que provoca fue detenido ayer por la Ertzaintza en una taberna de la calle Cocherito de Bilbao, en el barrio de Basarrate, sobre las cinco de la tarde. En esta ocasión, se le imputa un delito de desobediencia e intimidación a un varón, ante el que esgrimió unas tijeras. El sospechoso, indicaron fuentes policiales, pasará a disposición judicial «en las próximas horas».

Este conflictivo individuo llevaba desde el jueves merodeando por la zona de Bolueta en su furgoneta, que se había convertido en su nueva casa. El pasado domingo se tuvo que marchar de la vivienda abandonada que había ocupado con su familia en Galdakao por decisión judicial. El instructor dictó también una orden de alejamiento por amenazar de muerte a dos personas con un cuchillo. Ocurrió el día 17 y fue uno de los altercados más graves que ha protagonizado. Los dos vecinos, acompañados por una decena de testigos, le denunciaron en comisaría por intimidación. Al parecer, el hombre se aproximó a ellos, que estaban en la terraza de un bar, y les pidió tabaco. Cuando se lo negaron, sacó el cuchillo que llevaba a la vista en su cinturón y, sin importarle la presencia de sus dos hijos, les amenazó de muerte.

Tras incomodar a varios clientes en otro bar de Bilbao el pasado jueves, la Policía le requisó un cuchillo «de carne». Días antes, los agentes ya le habían incautado otro arma blanca con una hoja de once centímetros. La familia del detenido había vuelto al barrio basauritarra de Larrazabal para intentar convencer a una de las integrantes de su clan de que le dejasen volver a residir allí a cambio de un alquiler.

La sucesión de episodios violentos en los que se ha visto envuelto en Galdakao y Basauri ha terminado por hartar a las dos poblaciones. En la reunión de una asociación de vecinos, los ciudadanos de este segundo municipio llegaron a considerar la propuesta de tomarse la justicia por su mano si el Ayuntamiento o la Policía no actuaban.