Negocios de moda abren los domingos en el centro de Bilbao para ganar ventas
«La actividad resulta rentable a todos. Fortalece a la ciudad, y a nosotros porque los que entran a la tienda pican y acaban comprando»
La apertura de comercios en domingos en Bilbao mantiene una tendencia al alza que se ha extendido a otras zonas de la ciudad tras arrancar ... inicialmente en el Casco Viejo y en las inmediaciones de Autonomía, plagada de establecimientos y talleres textiles regentados por empresarios orientales. Casi un centenar de establecimientos abren ya todos los domingos «para hacer caja». Esta corriente ha llegado al Ensanche e Indautxu, reacias hasta la fecha a levantar la persiana en jornadas festivas.
Lo ha hecho de la mano de dos significativos negocios de moda masculina. Nu Man y Köcco, dos locales que mantienen trayectorias paralelas, han apostado por ampliar los horarios coincidiendo con el traslado de sus tiendas a mejores emplazamientos.
Al frente de Nu Man, Josema Hernández se ha trasladado de Elcano a Colón de Larreátegui, mientras que Josu Bearán ha cambiado de acera y pasado de Telesforo Aranzadi a la esquina con Pozas. A los dos empresarios les mueve el mismo ánimo: «Queremos mejorar las ventas», subrayan. Bearán lleva seis meses trabajando los domingos por las mañanas y las tardes -abre desde las 17.00 horas a las 20.00- «con muy buenos resultados. Merece la pena», sostiene.
Con casi 27 años en el mercado y marca propia -Odeur de Cocotier-, está «encantado» por la respuesta del público. «No puede ser que gente que viene de fuera llegue un domingo a Bilbao y no tenga nada que hacer. Me parece muy triste», valora el dueño de Köcco, especializada en prendas nórdicas y francesas.
El impulso de la actividad comercial, del que se desmarcan de momento las grandes cadenas y la inmensa mayoría de franquicias, ha generado un doble efecto al «reforzar la imagen» de la ciudad y «mejorar» las cuentas de estos locales. «Después de medio año, el balance arroja fines de semana muy buenos y otros algo más bajos, pero la experiencia es muy positiva. Mucha gente viene a ver y mucha acaba comprando. Cuando viajo con mis hijos y mi mujer visitamos tiendas y no me gusta encontrarme todo cerrado, como sucede en Bilbao. ¡Que se vea que nosotros somos también una ciudad potente!».
«Comercio de peor calidad»
A sus 56 años, Josema Hernández lleva toda su vida empleado en el mundo de la moda. Empezó a trabajar en el sector siendo casi un niño -con 14 ya andaba trasteando entre tiendas- y hace dos semanas tiró por la calle de en medio y rompió una tradición que, por las presiones sindicales, ha atenazado a muchos profesionales. «Bilbao es una ciudad absolutamente plana y con un comercio de cada vez peor calidad. La idea es abrir los domingos con todas las consecuencias», desvela. A diferencia de su colega de Telesforo Aranzadi, únicamente abrirá a las mañanas, de once de la mañana a dos de la tarde.
En el punto de mira ha colocado a todo tipo de clientes: a vecinos y turistas. «Tanto que nos pavoneamos de vender Bilbao como una ciudad superturística, pero quien viene un fin de semana aquí solo puede hacer algo el sábado porque el domingo se encuentra todo cerrado. ¡Hasta la hostelería! ¡Y en verano ni te cuento!», lamenta.
A su juicio, existe una razón «incuestionable» que le ha llevado a tomar esta decisión. «Entiendo que haya gente que no quiera trabajar los domingos, pero es mi negocio y yo invierto el tiempo como quiero. ¿Qué voy a hacer? ¿quedarme en casa? Soy autónomo y levantar la persiana me cuesta una pasta. Que cada uno haga lo que le dé la gana, aunque entiendo que haya comerciantes que no estén dispuestos a sacrificar su tiempo libre», razona.
El dueño de Nu Man, que vende piezas de estilo urbano y vanguardista, con firmas como Moschino, asegura, además, que los dos primeros fines de semana le ha ido muy bien. «Si al final encuentran oferta, van a gastar. El pasado domingo entró bastante gente y vendí a unos turistas rusos», detalla. «Estando abiertos es raro que la gente no pique y acabe comprando algo», abunda Bearán, que, para hacer más divertidas las tardes dominicales, servirá a los clientes martinis, refrescos y copas de vino y txakoli.
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