La Ertzaintza multa a cabecillas de la marcha por conducir demasiado despacio

Una taxista increpa a un ertzaina en el aeropuerto de Loiu, donde ha habido altercados durante la mañana. / IGNACIO PÉREZ

Les ha denunciado por conducción temeraria, que conlleva una sanción de 500 euros y seis puntos del carné

SOLANGE VÁZQUEZ | LUIS LÓPEZ

El paro de taxistas ya ha tenido los primeros costes para los huelguistas. Varios miembros que encabezan la comitiva de más de 200 taxis que ha salido desde el aeropuesto de Loiu con destino a Bilbao, colapsando el tráfico al circular ocupando todos los carriles y a unos 15 kilómetros por hora, han sido parados por la Ertzaintza a unos 500 metros de la salida de Enekuri y sancionados por conducción temeraria, al circular mucho más despacio de lo debido. Entre ellos está el propio Borja Mussons, presidente de la Federación Vasca de Taxistas.

«Me parece muy bien que pidan ustedes que se respete la ley; pero respétenla ustedes también», les ha dicho de forma imperativa un ertzaina antes de imponerles la sanción. «Les voy a multar por conducción temeraria: 500 euros y seis puntos», les ha dicho el agente de la policía autónoma. Las sanciones se deben «al peligro que esta actuación genera en vías rápidas», han indicado fuentes del departamento de Seguridad.

La conducción temeraria está contemplada en el código de circulación como una infracción muy grave. En su acepción más leve se contempla la denominada 'conducción temeraria administrativa', que, principalmente, consiste en una conducta de negligente pero con un factor añadido que es que exista una acción que haya podido poner en riesgo la vida de otras personas. El peligro para las personas tiene que ser abstracto, no concreto, ya que en este caso sería delito.

La administrativa es una infracción muy grave que se sanciona con una multa de 500 euros y supone una retirada de 6 puntos de la licencia de conducción. Un ejemplo de conducir de forma temeraria y que la sanción fuera de tipo administrativa sería conducir un ferrari a más de 100 kilómetros por hora en una vía urbana por un paso de peatones o rebasar varios semáforos en rojo sin prestar atención a la vía. No es habitual que se emplee esta figura para multar a vehículos que circulan a una velocidad más baja de la permitida.