Miribilla cae en el hechizo del 'LoL'

Cada jugada desataba los gritos, aplausos y abucheos de los asistentes. /Fernando Gómez
Cada jugada desataba los gritos, aplausos y abucheos de los asistentes. / Fernando Gómez

3.000 personas asisten en el Bilbao Arena al desenlace de la competición nacional del 'League of Legends', el juego en línea más grande del mundo

XABIER GARMENDIA

La camiseta del Baskonia que lucía el vitoriano Ibai Montero en las gradas del Bilbao Arena podía dar lugar a equívoco. No es que el baloncesto de élite haya regresado por un día a Miribilla con un plato tan fuerte como un derbi vasco. La razón por la que este domingo 3.000 personas se reunieron allí era bien distinta. En la pista –o más bien, en la pantalla de 144 metros cuadrados que se instaló sobre ella– se disputaba la final de la Superliga Orange, una competición profesional de videojuegos; concretamente, del 'League of Legends', con más de 100 millones de usuarios en todo el mundo. Entonces, ¿qué hacía Ibai con esa indumentaria en un evento así? «Es que el Baskonia también tiene un equipo de esto. No todo es basket», desvela. Sin embargo, el conjunto vitoriano no era uno de los finalistas. El Vodafone Giants, uno de los clubes españoles más laureados, y el Mad Lions, el gran favorito, se enfrentaban en una lucha cuya balanza, cumpliendo los pronósticos, se decantó por estos últimos con un marcador final de 1-3.

Las largas colas para entrar al pabellón predecían desde primera hora de la tarde el éxito de la convocatoria, que convirtió el evento en el más multitudinario en España dentro de esta competición a base de golpes y hechizos organizada por la Liga de Videojuegos Profesional (LVP). En el interior, el ambiente era digno de cualquier espectáculo deportivo de primer nivel. Los jugadores de ambos equipos eran presentados casi como estrellas del rock y el comentarista principal, el bilbaíno Ibai Llanos, ejercía como anfitrión ante un público entregado. No faltaron los guiños a la sede de la final, ya que los componentes del Vodafone Giants se estamparon una ikurriña en sus camisetas rojas.

«¿Frikis? Hay que vivirlo»

En la grada se notaban las ganas de que un evento así recalara en Bilbao. «Siempre parece que estas cosas se tienen que hacer en Madrid o en Barcelona, pero en otros sitios también hay mucha hambre», apuntaba Marcos Chao, procedente de Vigo. Para él, aficionado a los deportes electrónicos, la final de este domingo era el evento «con mayúsculas», ese por el que merece hacer «unos cuantos kilómetros para disfrutarlo 'in situ'». Unas filas más abajo, un grupo de universitarios guipuzcoanos inflaban los aplaudidores de plástico que distribuyeron los organizadores. Jon Cristobalena, Josu González, Mikel Etxarri y Jon Casares, naturales de San Sebastián y Rentería, no tuvieron que viajar porque comparten piso en Bilbao. «¿Frikis por venir a algo así? Esto hay que vivirlo; después ya lo discutimos», retaban a los más críticos.

El dato

100
millones de usuarios tiene el 'League of Legends' en el mundo, la población de España y Francia juntas.

La inmensa mayoría del público respondía a un perfil joven y, sobre todo, masculino. Encontrar a una mujer era un reto algo complicado, si bien más de una reivindicaba la presencia femenina. Era el caso de la bilbaína Aroia Carrillo, que acaba de iniciarse en videojuegos como el 'League of Legends' animada por su pareja, Julen Clemente. «Todavía no soy una experta ni nada parecido, pero estoy atenta para tomar nota. No hay razón por la que las chicas no podamos hacerlo; otra cosa es que no nos interese», decía. A su alrededor, en cambio, la testosterona rezumaba por todos los poros. Y alguno que otro la descargó pero bien a base de gritos, aplausos y abucheos frente a la megapantalla.

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