Vascos de altos vuelos

«En México y Euskadi nos gustan el buen comer y la buena fiesta»

Nerea también ha vivido en Francia, China, Ecuador y Honduras./e. c.
Nerea también ha vivido en Francia, China, Ecuador y Honduras. / e. c.

Esta bilbaína llegó hace cinco años al país azteca con una maleta para 15 días. «Me gusta volar y descubrir mundos nuevos», dice

«Mi trayectoria vital se puede resumir en una frase: 'de la ikastola al mundo'». Ésa es la carta de presentación de Nerea Peña, una bilbaína de 30 años afincada en México que llegó al país con una maleta para 15 días y ya lleva cinco años. Nerea es algo así como una Willy Fog de Bilbao, que además de en Euskadi, Madrid y México ha vivido en Francia, China, Ecuador y Honduras. «Llevaba un tiempo residiendo en Bilbao después de volver de mi última experiencia en el extranjero. Pero tenía ganas de un nuevo reto personal y profesional y se me dio la oportunidad de venir a México a poner en marcha la delegación de una empresa vasca», recuerda.

Tras varios años en el país sudamericano, ahora es empresaria, después de que hace poco se lanzara a la piscina y creara su propia firma. «En Welmex nos dedicamos a ofrecer proyectos llave en mano de procesos de implantación o de comercialización de nuestros clientes en México de manera permanente. Por ejemplo, somos representantes comerciales de compañías extranjeras, hacemos la búsqueda de ubicación, gestiones legales comerciales y personales para los expatriados…».

«Al acordarme de Euskadi siento alegría porque es el 'nido' al que siempre puedo volver»

Es precisamente ese trabajo el que le hace estar continuamente en movimiento. «Mi rutina es el cambio, la flexibilidad y el movimiento. Mi día a día es siempre muy diferente. Generalmente, viajo mucho y visito diferentes clientes por toda la república. Un día toca Querétaro y al siguiente puedo estar en Monterrey, Puebla, Ciudad de México, Guadalajara… o en cualquier otra parte del país», destaca.

Pero, como ella misma reconoce, es un «sueño conseguido». «A partir de ahora estoy abierta a cualquier sorpresa y reto que la vida me regale, ya sea un desafío profesional o personal. Me gustaría que poco a poco el equipo de Welmex se fuera haciendo más grande y que entre todos podamos seguir creciendo y aprendiendo», señala esta bilbaína, quien reconoce que para ella lo más importante es divertirse con lo que hace, «ya sea trabajar, charlar o cocinar una tortilla de patata». «Me gusta saber dónde voy y tener un destino, pero lo que más disfruto es el camino. También me gustan las sorpresas que me voy encontrando: a veces son lobos feroces y otras, hadas madrinas que me guían y me sirven de brújula», poetiza Nerea.

«Hogar es cualquier lugar en el que tu corazón se siente contento»

No a la nostalgia

Por lo pronto, en México ha encontrado alguna que otra similitud con su tierra natal, sobre todo a nivel cultural. «Ambos lugares tienen sus danzas tradicionales, sus propios idiomas, nos gusta el buen comer y la buena fiesta…». Sin embargo, no considera que eche de menos Euskadi. «'Echar de menos' es una expresión que no suelo utilizar porque no siento nostalgia al acordarme de mi tierra. Lo que siento al recordar Euskadi es mucha alegría. Siempre lo llevo en el corazón y es el 'nido' al que sé que voy a poder volver cuando quiera», asegura. De lo que no se acuerda mucho es de los días grises del Cantábrico. «Me gusta el sol y en la zona de México en la que vivo es casi una constante. Mientras que en Euskadi siempre está presente la lluvia».

Pero para Nerea, hogar «es cualquier lugar en el que tu corazón se siente contento». «El mío se siente contento en Euskadi, en México y en todos los países en los que he vivido hasta la fecha. Me gusta abrir mis alas, volar y descubrir mundos nuevos. En conclusión, raíces y alas», enfatiza esta empresaria bilbaína.

Cuando el idioma puede incluso hacerte llegar tarde

Pese a que el idioma es el mismo, hay ocasiones en las que ciertas palabras o expresiones varían sobremanera de un lugar a otro y pueden decir lo contrario a lo que pensamos, ser una auténtica barbaridad o, en el caso de Nerea, incluso hacerte llegar tarde. «Cuando llegué lo que más me costó fue entender el significado real de algunas de las expresiones de los mexicanos. Sobre todo en lo que a unidades de tiempo se refiere. Por ejemplo, en México 'luego-luego' significa 'ya', pero 'ahorita' puede ser un espacio de tiempo que abarca desde este momento, hasta nunca».