Metro Bilbao cierra un año histórico y marca con 89,9 millones de viajeros su récord anual

Santo Tomás fue el día de mayor afluencia de pasajeros./Ignacio Pérez
Santo Tomás fue el día de mayor afluencia de pasajeros. / Ignacio Pérez

El suburbano superó también su mejor marca en un solo día, en Santo Tomás, cuando registró 408.017 validaciones de billetes

Josu García
JOSU GARCÍA

Metro Bilbao, la sociedad que gestiona las Líneas 1 y 2 del suburbano, logró el año pasado el mejor registro de viajeros de su historia, según el balance que se ha dado a conocer este jueves. Casi 90 millones de personas (89,91) se subieron al transporte público más exitoso de Bizkaia, que tiene una importancia capital en la movilidad del territorio al concentrar más de la mitad de los desplazamientos de los vizcaínos en medios colectivos de locomoción.

Se registraron 1,74 millones de cancelaciones más que en 2017, lo que catapultó al suburbano a su mejor balance en 23 años de trayectoria. «Ha sido un año histórico», ha valorado el director gerente, Eneko Arruebarrena, que ha asegurado que se habría logrado la «mítica cifra» de los 90 millones de clientes si el 2018 hubiera tenido «9 horas más de duración».

El éxito del metro durante el año pasado se cimenta en un cúmulo de pequeños factores. En primer lugar ha habido un efecto calendario. Se ha dispuesto de un día laborable más que en 2017 y dos puentes más, lo que siempre influye en reunir a un mayor número de viajeros. Luego hay que destacar las sinergias con la Línea 3. Gestionada por Euskotren e inaugurada en abril de 2017, esta expansión del suburbano hacia los barrios altos de la capital está aportando un flujo de usuarios muy importante a los ramales gestionados por Metro Bilbao. Y 2018 fue el primer año en el que esta contribución se dio durante los 12 meses, ya que en el anterior ejercicio solo funcionó durante 9 meses.

Además, hay que tener en cuenta el transporte público más exitoso de Bizkaia rentabilizó la recuperación del servicio entre Sopela y Plentzia, que había estado afectado por obras en anteriores balances. A todo ello hay que añadir la celebración de numerosos eventos que generaron un flujo importante de clientes. El suburbano también se ha beneficiado de citas como las finales europeas de rugby o la entrega de premios de la MTV.

Santo Tomás

En este contexto, Metro Bilbao batió otra serie de récords parciales. Por ejemplo, el relacionado con el mayor número de viajeros en un único día. El pasado 21 de diciembre (Santo Tomás), cuando la huelga en los autobuses desplazó un buen número de clientes al suburbano, se rompieron todos los registros. Nunca antes, en 23 años de historia, se habían alcanzado las 408.017 validaciones de billetes. Además, se logró la mejor Nochebuena (un servicio que no apoyan varios sindicatos) con más de 25.000 clientes.

Por otro lado, la noche con mayor afluencia fue la del 25 de agosto, en plena Aste Nagusia, con 104.737 movimientos. El Casco Viejo volvió a confirmarse como la estación más utilizada, con 7 millones de usuarios. Una tendencia que se mantiene desde que hace dos años se inaugurara la Línea 3 y la parada de la parte vieja de la villa se convirtiera en un intercambiador vital para asegurar el trasvase hacia el nuevo ramal. La segunda terminal en importancia fue Moyua, con 6,3 millones de usuarios, mientras que Abando registró 6,2.

Arruebarrena aseguró que Metro Bilbao «aún no ha tocado techo», pero sí dejó claro que «no estamos muy lejos del límite de capacidad del suburbano si queremos mantener la calidad». Con todo, el director gerente no descartó un aumento de las frecuencias en algunos momentos, aunque todo estará supeditado a la disponibilidad de material móvil (trenes) y a que el crecimiento de la demanda sea sostenido, algo que Arruebarrena no espera. «2018 fue un año muy especial y es difícil que se repita», ha añadido.

Por último, el director gerente descartó por ahora ampliar la frecuencia de trenes a primera hora de la mañana, una demanda histórica de las Juntas Generales y de grupos de trabajadores. «Hay que tener en cuenta que el metro es un transporte de masas y que hay que dar un servicio en condiciones de seguridad. Las horas nocturnas son tremendamente importantes para mantener la fiabilidad y seguridad de las instalaciones», ha justificado.