Zalla abre un futuro para la ermita de Santa Ana y el palacio de Urrutia

El Ayuntamiento iniciará este año las obras para garantizar la continuidad de ambos inmuebles de La Herrera con la ayuda de una subvención del Gobierno vasco

SERGIO LLAMAS ZALLA.

Las vallas de obras que por seguridad el Ayuntamiento de Zalla tuvo que instalar alrededor de la ermita de San Antonio y los restos del palacio de Urrutia, en el entorno de La Herrera, no hacen justicia a la belleza de estos dos elementos incluidos dentro del conjunto monumental de La Mella. Este año, gracias a una subvención de 124.500 euros del departamento de Cultura del Gobierno vasco, a la que el Consistorio añadirá una partida de otros 50.000, el municipio encartado recuperará este pedazo de su historia.

«Contactamos con los hermanos herederos que tenían la propiedad de estos dos edificios para intentar abordar el asentamiento porque había un riesgo de desprendimiento y se mostraron dispuestos a ceder gratuitamente ese patrimonio al Ayuntamiento», explicó el alcalde, Javi Portillo. El regidor destacó que en un primer momento no se aceptó la titularidad de los inmuebles para evitar añadir una carga adicional a las arcas municipales, pero sí se intercedió en nombre de la familia a fin de buscar una financiación a las obras. «Conseguimos la subvención para la redacción y ejecución del proyecto y ya estamos gestionando la cesión gratuita con la familia», añadió.

Los trabajos, que arrancarán este mismo año, incluirán la colocación de un andamiaje que permita sustentar el tejado de la capilla y la instalación de lonas impermeables. Se eliminará el material suelto, se rellenarán huecos, se hará el desescombrado y se limpiará la vegetación. También se pondrá en marcha un plan de interpretación para dar a conocer este patrimonio y se elaborarán paneles informativos. «La ayuda llega en tres anualidades, pero no vamos a esperar más para actuar porque el edificio corre riesgo», apuntó Portillo.

Tanto la ermita como la parte de la fachada del siglo XVII que se mantiene del palacio, y que aún conserva el escudo de armas de Urrutia y Abellaneda, forman parte del conjunto monumental de La Mella. A este también se le añade la torre Terreros. Los tres edificios gozan de la máxima protección del Gobierno vasco, como bien cultural calificado. Por entre la ermita y el palacio en su época discurría el camino real que conectaba Balmaseda y Bilbao. Desde 2012, allí nace un bidegorri que une La Mella y Balmaseda, y que forma parte del camino de Santiago.

Y mientras la fachada que sustenta su escudo de armas, ahora cubierta de vegetación, se prepara para recuperar su lustre, el retrato del general José de Urrutia, propietario del palacio cuelga del Museo de Bellas Artes de Bilbao. Lo hace gracias a una cesión temporal de obras de Goya del Museo del Prado, en Madrid.

Bolunburu pendiente

Las obras garantizan el futuro para estos edificios, pero el Ayuntamiento de Zalla todavía está preocupado por otro conjunto monumental, el del área recreativa de Bolunburu. Allí la ermita de Santa Ana, de 1610, espera a que se acometan obras urgentes para no venirse abajo.

A finales del 2016, el pleno aprobó por unanimidad una petición para solicitarle a la Diputación que acometiera las obras necesarias para consolidar el inmueble, vallado desde hace seis años por riesgo de derrumbe, así como las ruinas de la ferrería y el molino próximos. En la zona también se levanta una casa torre del siglo XV en cuyo interior los propietarios han reunido un museo de piezas de distintas épocas.

El viaducto de Malabrigo podría pasar sobre estos restos

Aunque la declaración de bien de interés cultural calificado protege el conjunto monumental de La Mella, su paisaje podría cambiar en el futuro. El alcalde de Zalla, Javi Portillo, alertó sobre el proyecto redactado en 1992 para construir el viaducto que unirá Malabrigo con el corredor del Cadagua.

Según aquel documento, la estructura pasaría por La Herra. Ahora la Diputación ha rescatado aquella actuación y la ha incluido dentro del plan de estímulo acordado con los Ayuntamientos para el desarrollo económico de Las Encartaciones. «Vamos a intentar influir para que ese proyecto cambie y se desvíe de este terreno», avanzó el regidor.

La obra va encaminada a evitar el paso de vehículos por los núcleos de Balmaseda y Zalla, e incluye un viaducto que salve las vías del ferrocarril y el río Cadagua. El proyecto de mejora de la carretera se divide en cinco tramos, desde La Cadena (Carranza) hasta Balmaseda, pasando por Trucíos y Traslaviña (Arcentales). Las primeras obras, entre las zonas de Malabrigo y Traslaviña, se contemplan para el último cuatrimestre de este año.