Vecinos de Ortuella denuncian una «plaga» de ratas que entran a las viviendas

Los afectados han colgado ratas muertas en el muro de una de las casas a modo de protesta. / E. C.
Los afectados han colgado ratas muertas en el muro de una de las casas a modo de protesta. / E. C.

«Tenemos la casa llena de cepos», explican los afectados del barrio de Urioste, que solicitan la limpieza de un solar privado lleno de maleza y escombros

DIANA MARTÍNEZ ORTUELLA.

«Tenemos la casa llena de cepos, es una vergüenza». Itziar Bareño vive en La Llana, en el barrio de Urioste (Ortuella), y tanto su familia como sus vecinos llevan tiempo sufriendo visitas inesperadas y nada agradables, las de los roedores. El panorama es «bochornoso». Un olor nauseabundo en los hogares, heces desperdigadas por el suelo o incluso dentro de armarios y cazuelas, el pan de molde agujereado... «Las ratas se meten en nuestras viviendas», asegura.

La comunidad afectada está formada por un total de seis adosados. Las viviendas se encuentran junto a un solar privado que está desatendido desde hace meses y se ha convertido en «un criadero de ratas». Hace un año el propietario realizó una limpieza de vegetación invasora, dejando un montículo de tierras paralela a los inmuebles. Desde entonces, la vegetación ha crecido con mayor intensidad, transformándose en una «selva de arbustos y maleza, que se suman a los escombros que se depositan furtivamente», explica la mujer. Todo ello hace que el lugar sea idóneo para la proliferación de estos animales. «Ya son meses que nos las encontramos por los jardines y en el interior de las viviendas», relata Itziar.

«Aparecen ratas con sarna en la boca, es muy desagradable», añade la afectada. Llega un punto en el que las familias ni pueden comer por el «asco en la garganta». «Soñamos que suben por las paredes». Otros vecinos de la comunidad se han encontrado camadas de ratones en sus domicilios. Cuentan con cepos y jaulas para atraparlas, ya que «las pastillas de veneno ya no funcionan, son listas y no las cogen».

Nuevo método

Asimismo, debido al movimiento de tierras del pasado año, la comunidad sufre consecuencias cuando caen chuzos de punta. «En el verano pasado se inundó el garaje hasta en cuatro ocasiones».

El Ayuntamiento ha llevado a cabo varias notificaciones de manera formal al propietario de la finca para que mantenga limpio el lugar, además de hablar con las familias de Urioste y con la empresa de desratización. «El problema es que no hay un mantenimiento seguido de la zona», apuntó el delegado del área de Obras y Servicios, Gonzalo Rodríguez. Y al tratarse de una propiedad privada, el Ayuntamiento «no puede hacer más». Para actuar contra las ratas, hace poco se colocaron pastillas con veneno, pero el concejal de Medio Ambiente, José Ángel Seijo, explicó a este diario que «el problema» de éstas es que «se esparcen» y los animales que se encuentran por la zona -perros, gallinas, etc.- se las pueden comer.

Sin embargo, el equipo de gobierno está preparando una licitación antes de que finalice el año de cara a un nuevo método de control de plagas. Se trata de capturas mecánicas, un procedimiento que también comparten otros municipios, como Santurtzi, Barakaldo o Bilbao. «Queremos atajar este problema», afirma el edil. El Consistorio planea duplicar el coste de otros años para esta nueva licitación, que tendría finalmente una partida de un total de 36.000 euros.

 

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