Último poema escrito por el marido para ella la semana pasada

Amaneciendo

Me acoplo a tu figura cuando te abres al alba

y acerco mi mejilla a tus labios despiertos.

Escucho emocionado el chasquido de un beso

que suena misterioso con un soplo de aliento.

Me reflejo en tus ojos susurrando un 'te quiero',

esperando respuestas que disipen mis miedos

y ellos me hablan silentes, inmóviles, perplejos,

van cambiando el mensaje si me acerco o me alejo.

En el fondo, una lágrima se resiste a brotar.

No sé si es emoción, alegría o lamento.

A veces su expresión es pura indiferencia,

se fija en la nada, perdida sin remedio.

El latido apagado de un corazón inmenso

va cerrando tus parpados despacio,

sin consuelo.

Ocultas tu dolor, que yo no pueda verlo.

Es tu mejor manera de decirme 'te quiero'