Tres personas evacuadas por un incendio en una vivienda abandonada de Barakaldo

Bomberos trabajan en la extinción del fuego./Sergio Llamas
Bomberos trabajan en la extinción del fuego. / Sergio Llamas

Los bomberos de Urioste han extinguido las llamas en apenas media hora, mientras los presuntos okupas han sido trasladados a los hospitales de Cruces y San Eloy por inhalación de humo

SERGIO LLAMAS

Tres hombres han tenido que ser atendidos por inhalación de humo y trasladados a los Hospitales de San Eloy y Cruces, tras salir por su propio pie de una vivienda abandonada de Barakaldo en la que se ha desatado un incendio hacia las siete de este mañana. Al parecer los heridos residían desde hace tiempo como okupas en el edificio de dos alturas, ubicado junto al Paseo Dolores Ibarruri. Dos dotaciones de bomberos del parque foral de Urioste, unos 12 efectivos, han extinguido el fuego en apenas media hora, por lo que los equipos que también se han desplazado desde el parque de Artaza no han necesitado intervenir.

Dos de los heridos han sido trasladados al Hospital de San Eloy, uno de ellos con un pie quemado y otro con un corte en la mano que se habría producido al abandonar la vivienda. El más afectado por la inhalación de humo ha sido atendido por los sanitarios de una ambulancia en las proximidades de la vivienda incendiada, hasta que finalmente se le ha llevado hasta el Hospital de Cruces.

Varias patrullas de la Ertzaintza y la Policía Local han intervenido para poner en seguridad la zona y atender en un primer momento a los tres varones heridos. Los bomberos han utilizado una escala para acceder al piso superior de la vivienda, en la que se localizaban las llamas. «La segunda planta está entera afectada, pero el fuego se ha extinguido muy rápido. La planta de abajo tiene la estructura bastante bien. No parece muy afectada», han detallado. Los servicios de extinción han localizado varios colchones dentro del inmueble, aunque no han podido distinguir nada más. «Está todo abrasado», han apuntado.

Caserío histórico

La vivienda incendiada, el número 14, se encuentra anexa al caserío-casa torre de Beurko, al que se le calculan unos 300 años de antigüedad, y para cuya conservación se inició una recogida de firmas hace dos años. El edificio en el que se encontraban los tres presuntos okupas tiene un vehículo aparcado a la entrada, que no ha sufrido daños.