«Es una situación sin precedentes. Ha habido que montar un instituto en tres semanas»

Los alumnos se hicieron al antiguo centro universitario de Minas. :/S. LL.
Los alumnos se hicieron al antiguo centro universitario de Minas. : / S. LL.

Regresan a Barakaldo los 408 alumnos del IES Trueba que habían sido realojados en Bilbao tras detectarse problemas en la cimentación del centro

SERGIO LLAMAS

Los alumnos del Instituto Trueba ya vuelven a estudiar en Barakaldo. Dos meses después de que un informe que alertaba sobre los graves problemas de cimentación del edificio obligara a desalojar el inmueble, de 1965, los 408 escolares que se habían instalado temporalmente en el centro Artazu Goikoa de Bilbao vivieron ayer su segundo y de momento definitivo traslado hasta la antigua escuela de Ingenieros de Minas, donde ya estudiaban desde hace dos años los 130 estudiantes de Bachillerato.

«Esta es una situación para la que no había ni precedentes ni procedimientos. Ha habido que montar un centro en tres semanas. Se ha trabajado en vacaciones y en fines de semana. Ha habido personal nuestro hasta ayer a la noche –por el domingo–, porque parte del material se ha estado usando hasta el viernes en Bilbao», detalló el director del centro, Ricardo Ortiz.

Él se reconoció «muy satisfecho» con el resultado que atribuyó a la «colaboración espectacular» del profesorado y la «implicación» de los alumnos. «Hay cosas mejorables de cara al curso que viene porque ha habido que tomar muchas decisiones muy rápidas», añadió. Así, a pesar de la normalidad con las que discurrieron las clases, quedan pequeños flecos como pintar las líneas del patio o colocar cortinas en algunas aulas para evitar los rayos del sol. El comedor ya está en funcionamiento, hay una sala diáfana de gimnasio homologable y cuatro autobuses facilitan la llegada desde las zonas más alejadas.

Planos en los pasillos

Al igual que las clases, también la salida al recreo se desarrolló ayer con normalidad. Además de los planos repartidos por los pasillos, un grupo de profesores se encargó de indicar a los alumnos la ruta hasta el patio. Ante la falta de aterpes, los días de lluvia se empleará una ludoteca de 200 metros cuadrados y las propias dependencias interiores.

«Este patio es mejor que el que teníamos en Bilbao. Nos acostumbraremos a este sitio», aseguraron ayer las alumnas de Segundo de la ESO Macarana Nsue, Kelly Andrade y Leire Salvador. También Miguel Ángel Murillo, Jaime Gazapo y Aarón Hernández, de Primero, celebraron el cambio. «Este sitio es más grande. Es un cambio para bien», señalaron satisfechos.