Sentido adiós al «señor del mundo de la granalla»

J. E. PEREDA

«Con relativa frecuencia aludías a la fortuna que te había deparado la vida al haber disfrutado de una excelente salud. Cuando esta realidad se vio alterada hace un tiempo, y te viste obligado a afrontar un escenario diferente, también durante este último período has mostrado algunas de las numerosas virtudes propias de tu vida; realismo, entereza , amor, agradecimiento y fe religiosa.

A partir de tus inicios en Usánsolo y Lemona , y tus estudios en la Escuela de Comercio de BILBAO, tu vida profesional discurrió en el Banco Bilbao (plaza de San Nicolás), para posteriormente ingresar en Máquinas de Coser Alfa en Eibar, donde desempeñaste funciones de responsabilidad, residiendo varios años en Inglaterra y siendo el máximo responsable comercial de esta empresa.

En febrero de 1970 te incorporaste a Talleres Fabio Murga, S.A. en Balmaseda, sociedad en la que desde la dirección general, y posteriormente como presidente del consejo de administración, contribuiste de forma decisiva al logro de los hitos más importantes que consiguió la compañía tras su fundación. Fue un proceso de continuo crecimiento, hasta situarla como uno de los líderes europeos en la fabricación de granallas metálicas. En esta exitosa posición se produjo su venta en 1993 a la multinacional líder mundial del ramo, Wheelabrator Allevard.

Desde la atalaya profesional antedicha, a la que uniste la de miembro del consejo de administración de la referida multinacional, y hasta tu jubilación de los cometidos cotidianos en 1996, proseguiste aplicando los principios y capacidades que han presidido tu línea de conducta profesional; cumplimiento de los compromisos con la propiedad (accionistas), liderazgo de los equipos directivos en la gestión, defensa de los intereses de los trabajadores, inteligencia, responsabilidad, honestidad, integridad, esfuerzo y capacidad de liderazgo.

En la última parte de tu andadura profesional, además de defender la presencia de la planta productiva en Balmaseda, fuiste una persona clave, determinante, para el formidable despliegue de Wheelabrator Allevard en Brasil, Corea del Sur, China, Japón y Tailandia. También tuviste un papel muy importante en el proceso que permitió el traslado de las instalaciones productivas hasta su actual ubicación , siempre dentro del término municipal de Balmaseda.

En la faceta puramente personal ha destacado tu humanidad, que se ha podido percibir, a tu pesar, en no pocos actos a lo largo de tu vida, tu notable empatía social, honestidad, capacidad de adaptación, rigor, sensibilidad, nivel de autoexigencia y cortesía, virtudes que han sido muy reconocidas por aquellos que hemos disfrutado de tu existencia. En muchas ocasiones colegas profesionales siempre te han definido como el «señor» del mundo de la granalla.

Refiriéndome a tus aficiones no puedo olvidarme de cómo manifestabas cuánto te agradaba , en tu juventud, jugar a pelota mano, y más tarde a pala, así como la práctica del golf en los últimos años. Pero estoy más que convencido, seguro, de que lo que más te hubiera agradado habría sido poder jugar durante años en tu querido Athletic .

He dejado para el final la mención al amor, devoción, respeto y reconocimiento que has sentido hacia tu familia en general y hacia Carmen, tu esposa, en particular, así como la tranquilidad y ayuda que siempre te ha aportado tu proximidad a Dios, pilares maestros en tu existencia. Juanjo, gracias por tus enseñanzas, consejos y amistad. Un fuerte abrazo y hasta siempre.