Santurtzi descorcha la fiesta a golpe de sardinas

Las calles Itsasalde y Juan XXIII fueron el centro neurálgico de la ingesta masiva de sardinas./PEDRO URRESTI
Las calles Itsasalde y Juan XXIII fueron el centro neurálgico de la ingesta masiva de sardinas. / PEDRO URRESTI

Miles de personas abarrotaron el centro del municipio en la Gran Sardinada, en la que se asó una tonelada de este preciado pescado

DIANA MARTÍNEZ

Hasta que no se catan las sardinas, no empieza la parranda. La humareda del carbón de las brasas se hacía entrever este viernes en las calles del centro de Santurtzi hacia las 18.30 horas, señal de que comenzaban los esperados 'Cármenes'. Los festejos patronales por excelencia del municipio marinero, que congregarán a numerosos lugareños y visitantes durante diez días de jolgorio y desenfreno por todo lo alto, dieron su pistoletazo de salida con la Gran Sardinada, una cita gastronómica con más de cuarenta años de tradición, que abarrotó con miles de personas las calles Itsasalde -antigua Capitán Mendizábal- y Juan XXIII.

Los hosteleros preparan el producto estrella de la localidad, mientras que el material, incluidas las sardinas, es cosa del Ayuntamiento. En esta ocasión, el Consistorio repartió un total de 24 pailas, así como una tonelada de pescado. En cuanto la gente se percató de las primeras columnas de humo acudió rápidamente a las pailas para hacer cola y probar el preciado bocado. Un aperitivo festivo que no se quiso perder nadie, como la santurtziarra Naiara Serrano y su amigo Rubén Díez, de Erandio, quienes, tras esperar las largas filas, se adjudicaron un sitio en una parte de la acera y comenzaron a zampar. «Están buenísimas», aseguraron 'sardinita' y pedazo de pan en mano.

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Este festejo es muy querido por los santurtziarras, que aprovechan la ocasión para reunirse con los amigos o la familia y pasar un buen rato. «Ves a todos en comunidad y está muy bien», señaló la joven. Incluso, hay quienes vienen de lejos. Toña Loso, de Amurrio, acude con sus amigas todos los años «a disfrutar de las sardinas, que están muy ricas», apuntó. A lo largo de la tarde, las calles se llenaron de familias y cuadrillas para coger con energías la esperada Bajada Mojada. «Es la primera vez que venimos, pero nos han recibido tan bien que nos quedaremos y volveremos todos los años, seguro», expresó Miriam Villanueva, que se acercó con su amiga Merche Elegarrieta desde Bilbao. «Estamos encantadas con estas fiestas», aseguró. La Gran Sardinada se celebra desde 1973, aunque no se instauró como tradición hasta el 79.

Aparición de la 'Mentxu'

El resto del primer día de la jarana resultó todo un éxito, con la cuadrilla 'Ceda el vaso' a cargo del pregón de este año. Al anochecer, miles de personas reciben a la 'Mentxu', la gaviota más querida de Santurtzi que ejerce como mascota festiva, en un gran ambiente de celebración. Finalmente, la muchedumbre se congrega en los pantalanes para disfrutar de la verbena que ofrece la orquesta Diamante.