Las salidas para ver ballenas, a por el récord de participantes

El 80% de las personas procede de fuera de Bizkaia. / GORKA OCIO
El 80% de las personas procede de fuera de Bizkaia. / GORKA OCIO

Los avistamientos de Santurtzi, que cumplen once años y son un referente a nivel mundial, arrancan el viernes con lista de espera

SILVIA OSORIOSANTURTZI.

Las salidas para avistar ballenas promovidas por la Oficina de Turismo de Santurtzi son una referencia a nivel mundial. La localidad costera y Tenerife aparecen en las publicaciones más prestigiosas como los mejores lugares en España para disfrutar de los momentos únicos que esta especie brinda en el mar.

Cada año -y ya van once- va aumentando el número de pasajeros a bordo de la embarcación que se acerca a unas ocho millas de la costa para escuchar la imponente respiración de un Zifio de Cuvier o para ver cómo alimentan a su crías los calderones. La temporada, que tiene lugar de julio a noviembre, arranca el próximo viernes y lo hace con la aspiración de batir el récord de participantes.

En 2018 hubo 1.200 personas, el 80% procedente de fuera de Bizkaia, entre ellas numeroso público extranjero. La cifra se podría superar, pues en agosto, por primera vez, las travesías, que tienen lugar viernes, sábados y domingos, se ampliarán a los jueves. Asimismo, se ha optado por una embarcación más grande. Su aforo es para unas 80 personas, pero según afirmó ayer Gorka Ocio, especialista en fauna marina y responsable del programa, se mantendrá el ratio de pasajeros con no más de medio centenar de personas.

Diploma de sostenibilidad

«Tenemos barcos asegurados ya hasta noviembre. Hay lista de espera. El índice de avistamientos de cetáceos es muy alto, del 99%, y eso es clave para el éxito de estas visitas. En once años, solo ha habido una salida en la que nos los vimos», arguyó el alma máter de esta actividad. Una iniciativa que es el plato estrella de la programación turística de verano en el municipio.

El concejal de Hacienda y Promoción Económica, Joseba Ramos, cifró ayer en 300.000 euros el impacto económico anual en la localidad. «Tiene una repercusión muy importante en nuestro pueblo porque es gente que consume, pernocta... Hace diez años pocos pensaban que iba a tener el éxito que tiene, incuestionable, pero Gorka y la alcaldesa, que era concejal de Turismo, vieron su potencial», señaló el edil.

Se trata, además, de un paseo sostenible con el medio ambiente. De hecho, «somos muy escrupulosos, no nos acercamos a menos de 60 metros de los grandes cetáceos. Antes son ellos que la foto. Nosotros somos los intrusos», aseguró Ocio. Este año, como novedad, los participantes recibirán un diploma que acreditará sus buenas prácticas con el ecosistema y que está certificado por fundaciones externas como la Global World Cetacean Alliance y la Fundación Lurgaia. También se les entregará una bolsa de tela para recoger aquellos plásticos que vean en el mar.