«No queremos que el proyecto de El Calero se quede en un cajón»

El proyecto deja opiniones encontradas. / E. C.
El proyecto deja opiniones encontradas. / E. C.

Barakaldo debate hoy en comisión informativa la promoción privada para Burtzeña, mientras los vecinos recogen firmas pidiendo su aprobación

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

El rechazo la pasada semana del Consejo Asesor de Planeamiento Urbano de Barakaldo a la modificación del Plan General en el área de El Calero ha puesto en alerta a los vecinos de Burtzeña. La asociación vecinal del barrio, Laguntza, inició este lunes una recogida de firmas para reclamar que se actúe en este núcleo urbano, en el que desde hace tiempo vienen denunciando una degradación progresiva, «fruto de años de abandono».

Precisamente hoy el Ayuntamiento celebrará una comisión informativa en la que se debatirán las propuestas presentadas por los diferentes grupos políticos para el proyecto de El Calero, como paso previo a la votación en el Pleno.

El colectivo vecinal prevé presentar a esa sesión plenaria los apoyos reunidos, junto a una declaración que han presentado en el Consistorio con el sello tanto de la asociación Laguntza como del AMPA y de los colegios ubicados en el barrio, la comisión de fiestas, así como empresas y otros establecimientos. De esta manera el barrio ha mostrado su apoyo a la operación urbanística de un promotor privado que planea levantar 550 viviendas en El Calero, y acometer el cubrimiento de parte de las vías del tren, además de generar nuevas zonas verdes y terrenos para usos dotacionales. «No queremos que haya especulación ni que ocurra lo que en otras zonas, como en Sefanitro. Queremos que todo esté bien atado. Estamos seguros de que si sale adelante supondrá crecimiento para todo el barrio», reivindicó la portavoz de la asociación, Vanesa Aguilera.

«Los vecinos de Burtzeña estamos hartos de ver que pasa el tiempo y nadie se acuerda de nosotros», lamentó otra de las vecinas del barrio e impulsoras de la iniciativa, María Asenjo. Ella recordó que no sólo carecen de zonas de estancia, sino que en algunos puntos no tiene «servicios tan básicos como papeleras o bancos». «No queremos que el proyecto de El Calero se quede en un cajón y ya no estamos dispuestos a quedarnos parados», afirmó la mujer, que no se opuso a que el Ayuntamiento asuma las obras necesarias en el barrio, si bien razonó que eso supondría comprometer la inversión destinada a todo el municipio para las próximas décadas.

Esta iniciativa se encuentra con la oposición de otras asociaciones vecinales y ecologistas presentes en el Consejo Asesor de Planeamiento Urbano, que esta misma semana volvieron a señalar sus dudas con la promoción privada en El Calero. En un comunicado, los grupos mostraron su apoyo a los vecinos de Burtzeña y definieron como «alarmante» el mensaje enviado, al dar a entender que sin la construcción de pisos las instituciones no tienen prevista ninguna actuación para esta zona.

 

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