La primera travesía del 'Aita Mari' como barco de rescate

La embarcación amarrada en el puerto de Bilbao a la espera de surcar la ría hacia el Museo Marítimo. /E. C.
La embarcación amarrada en el puerto de Bilbao a la espera de surcar la ría hacia el Museo Marítimo. / E. C.

El antiguo pesquero se encuentra atracado en el puerto de Bilbao, a la espera de que el estado de la ría le permita llegar hasta el Museo Marítimo

AZAHARA GARCÍA

El 'Aita Mari' abandonó ayer las aguas de Pasaia quince minutos más tarde de la hora prevista. Tras los trabajos de remodelación para convertirlo en un buque de rescate, el retraso en los permisos de navegación lo han mantenido parado durante varias jornadas. Todavía no contaban con el beneplácito del Gobierno central para acudir a territorio de Libia a realizar labores de rescate, pero eso no impidió que los 16 tripulantes del 'Aita Mari' salieran ayer a las 10.15 horas de la mañana rumbo a Bilbao, en su primera travesía como barco humanitario.

En un principio, el primer destino era el puerto pesquero de Santurtzi. Sin embargo, tal y como explicó Alberto Cardoso, voluntario de Salvamento Marítimo Humanitario y natural de la localidad marinera, «debido al fango y al lodo que ha caído a la ría en los últimos días como consecuencia del temporal, los expertos nos han advertido de que podía haber peligro por el calado del barco». Esta circunstancia provocó un cambio de planes y la embarcación quedó amarrada en el puerto de Bilbao, a la espera de poder continuar su trayecto hacia el Museo Marítimo.

Estaba previsto que el público pudiera visitar el buque a partir del lunes por la tarde, «sin embargo no sabemos cuándo vamos a poder salir del puerto porque, con las lluvias, los embalses están liberando agua y remontar la ría en estas condiciones no sería una maniobra fácil», añadió Cardoso. En cualquier caso, en cuanto pueda llegar al museo, el 'Aita Mari' abrirá sus puertas para realizar recorridos guiados en los que los voluntarios darán a conocer a la ciudadanía cuál es la labor de un barco humanitario.

Labor de concienciación

El objetivo de estas visitas no es otro que el de «concienciar» a la gente de la grave situación que se está viviendo, «sobre todo en la zona de Libia, donde ahora mismo no hay nadie rescatando a esas personas», apuntó el voluntario. «Les contamos cómo se viven los rescates, que se tarda varias horas en subirlos a bordo porque debemos hacerlo con mucha cautela. Primero nos tenemos que ganar un poco su confianza para que entiendan nuestras intenciones», añadió. Una vez logran embarcarlos, el siguiente paso es reagrupar a las familias y hacerles un reconocimiento médico. Cardoso detalló que «a pesar de que podemos reunir a unos 200 migrantes en un espacio tan pequeño, el silencio con el que se realizan todas las labores es sobrecogedor».

El plan de viaje para el 'Aita Mari' es bordear la península por el Cantábrico, parando en las ciudades más importantes, hasta que las condiciones meteorológicas les permitan llegar hasta Mallorca. «Febrero es un mal mes para navegar, según dicen los expertos, así que, mientras no podamos hacer labores de rescate haremos trabajo de concienciación», añadió este vecino de Santurtzi. «La idea es llegar hasta la isla balear para estar lo más cerca posible del foco de peligro. De ese modo, en cuanto el Gobierno les de los permisos pertinentes, puedan comenzar con los trabajos humanitarios», destacó el voluntario vizcaíno.