TERCERA

Al 'Portu' le toca levantarse

Gabri Ortega celebra el tanto que permitió a los gualdinegros adelantarse en el marcador. / MANU CECILIO
Gabri Ortega celebra el tanto que permitió a los gualdinegros adelantarse en el marcador. / MANU CECILIO

El conjunto jarrillero, que está obligado a marcar en Castellón, ha sabido reponerse a momentos críticos esta temporada

SILVIA OSORIO PORTUGALETE.

Toca levantarse. No queda otra. El Portugalete se jugará todo a una carta este domingo (Nou Castalia. 20.45 horas) en casa del Castellón. Será el duelo definitivo. La gran final. El sueño del ascenso sigue siendo posible, pero para ello hay que reponerse del duro golpe sufrido en la ida disputada en La Florida, un choque en el que los de Carlos Docando dieron el do de pecho y mostraron de lo que son capaces, adelantándose e imponiéndose a un rival que inquietó mucho menos de lo previsto la meta defendida por Jorge Mediavilla. Solo un penalti, dudoso y pitado en el descuento, privó a la escuadra vizcaína de una merecida victoria. Nada más.

Durante estos días, los jarrilleros tendrán que dejar atrás el enfado y la impotencia por ver cómo el trabajo realizado sobre el terreno de juego no obtuvo la merecida recompensa. Un equipo que brilló con luz propia y que luchó con tesón, al igual que durante esta complicada competición de play-off, en la que cualquier detalle, muchas veces por encima del buen juego, cobra todo el protagonismo. La ausencia de derrotas en el casillero de la promoción lo dice todo. Los de la Margen Izquierda atesoran una racha triunfal que arrancó en la trigésima jornadade liga, el pasado 18 de marzo. Desde entonces, han pasado un total de 14 encuentros sin perder, los cinco últimos en la promoción, eliminando al Llanes y al Plasencia, este último uno de los 'gallitos' de la Tercera.

Antes, sin embargo, el camino no estuvo exento de obstáculos. Momentos críticos en los que el grupo portugalujo supo reponerse y tirar hacia delante. El primero de ellos, el inicio de temporada. Los jarrilleros, guiados por Aitor Calle, no acababan de carburar. En octubre eran decimocuartos. Muy lejos del objetivo de la zona noble. El club tomó cartas en el asunto y reclutó a Carlos Docando para el puesto de entrenador, un hombre que ya conocía la casa gualdinegra y con experiencia en play-off después de haber ascendido al Sestao y de haber jugado dos fases con el 'Portu'. Su llegada aportó la tranquilidad deseada, tal y como han expresado varios integrantes de la plantilla en varios momentos de la temporada.

El equipo comenzó a enderezar su rumbo y con varios retoques en el equipo -entre ellos, la entrada de hombres como Cubería, que ha resultado un pilar básico y apenas venía participando, o los fichajes de Mediavilla, Arbeloa y Txaber en el mercado invernal-, el combinado vizcaíno se coló en los puestos de privilegio, muy codiciados esta temporada. Pero también hubo baches de los que se consiguió salir. El Portugalete perdió gran parte de sus opciones de luchar por el campeonato en una aciaga salida a Tabira, en la que la Cultural de Durango acabó remontado un 0-2 en contra en apenas 15 minutos.

Un mazazo que no suele ser habitual, pero en el fútbol puede ocurrir cualquier cosa y, en esta ocasión, les tocó sentirlo a los de Docando. Aunque lejos de minar la moral del equipo, este se reactivó con más fuerza si cabe. A partir de entonces, aunque con algún tropezón, el conjunto vizcaíno fue marcado posiciones y acabó firmando grandes números, subcampeón de liga y máximo goleador del grupo IV, además de mantenerse intratable en La Florida a las órdenes del actual técnico.

Cubería, baja

Es por ello, que en el minuto 93 del pasado domingo, la parroquia gualdinegra explotó de rabia e indignación. Se esfumaba una gran ocasión de partir con ventaja en el difícil duelo de este domingo en Castellón, en el que ahora los vizcaínos están obligados a marcar un gol para poder trepar ese deseado peldaño hasta la Segunda B.

Los hombres de Docando saldrán a pelearlo, a desmontar los planes de su adversario y a tratar de luchar contra todos los hándicaps que se vienen encima: desde un estadio con 15.000 seguidores albinegros hasta la importante baja de Cubería por acumulación de tarjetas. Todo eso y una pizca de suerte, esa que en esta promoción no parece estar de cara del 'Portu', pero que puede hacer acto de presencia en el momento más inesperado. Por eso, no es el momento de bajar los brazos, si no de levantarse y seguir luchando por un sueño.

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