Petronor instalará un sistema para reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera

En los trabajos toman parte más de 1.200 personas./EFE
En los trabajos toman parte más de 1.200 personas. / EFE

Se trata del mayor precalentador de aire en un horno de crudo de toda Europa

SERGIO LLAMASMuskiz

Petronor está a punto de alcanzar el ecuador de su segunda parada técnica del año tras la actuación realizada en la unidad de conversión este pasado enero. Los trabajos actuales, que comenzaron en el 27 de mayo y se completarán para mediados de julio, se centran en la Unidad de Refino 1, la planta de crudo más importante de las instalaciones. Supondrán una inversión de 49 millones de euros de los que 27 serán para labores de mantenimiento y 22 para mejorar los equipos.

Así se implementarán más de un centenar de inversiones entre las que destaca la instalación del mayor precalentador de aire en un horno de crudo de toda Europa, con el que se reducirán las emisiones de CO2 anuales en más de 10.000 toneladas, y la sustitución del packinox, un intercambiador de alto rendimiento que ayudará a reducir el consumo energético.

«Esta parada se produce en un entorno más compacto que la anterior, lo que nos exige un mayor ejercicio de planificación para conseguir los mismos resultados», ha detallado esta mañana el gerente de Seguridad de Petronor, Iñaki Sendín, durante una visita a las instalaciones con los medios. Así, en una porción de la refinería de Muskiz trabajan actualmente una decena de grúas, que alcanzan extensiones de hasta 75 metros, y más de 1.200 personas de unas 40 contratas, de las que una quincena proceden del País Vasco. A ellos se suman entre 300 y 400 operararios de la propia empresa.

Así ha remarcado el objetivo de reducir 40.000 toneladas de CO2 anuales a lo que ayudará tanto el nuevo precalentador de aire como el Packinox (este último evitando unas 5.500 toneladas anuales). «El mayor gasto de una refinería siempre es el energético. Cuanto más eres capaz de reducir éste, menos emisiones realizas», ha razonado. Para mediados de julio se prevé que la Unidad de Refino 1 vuelva a estar completamente operativa.

Esta unidad tiene una capacidad de procesamiento de 7 millones de toneladas de crudo al año que recibe del Puerto de Bilbao. Durante la parada seguirá en funcionamiento la segunda unidad, con una capacidad de 5 millones. Ésta es la primera parada en estas instalaciones desde 2013, cuando también se actuó en las instalaciones del superpuerto. «Para mediados de julio volverá a estar a pleno rendimiento», ha avanzado Sendín.

Mejora en la antorcha

Dos grúas trabajan hoy junto a una de las antorchas de la refinería, con más de 80 metros de altura. Una sube al operario mientras que la otra se encarga de elevar el material. El gerente de Seguridad de la planta vizcaína ha detallado que los trabajos en la antorcha servirán para renovar la parte superior, que garantiza que se mantenga encendida. «Son las barreras de seguridad que tenemos. Cuando están encendidas el proceso está ok. Lo que se está sustituyendo es como el chispómetro incorporado de las antiguas cocinas que garantiza que siempre haya llama», ha comparado.

Dos empresas diferentes se están encargando de las limpiezas químicas de los equipos: primero con aditivos que se comen el crudo, lo disuelven y lo licuan, y después con agua a presión desde el exterior. En muchas zonas se abren las llamadas 'bocas de hombre' para que los operarios puedan trabajar desde dentro, con equipos de respiración, y busquen posibles fallas. «Muchas veces aunque no haya nada se renuevan por otros para garantizarlo», ha añadido Sendín.

Petronor ha destacado también el efecto que tendrá esta segunda parada técnica en la hostelería de Muskiz. «Tendrá mucha repercusión. Hablamos de incrementos de hasta 50.000 menús a lo largo del año», ha estimado el portavoz de la planta, que ha subrayado que además de las labores de mantenimiento, el objetivo es «ser buenos vecinos».