Ordenan a una mujer que abandone el piso de Balmaseda en el que fue realojada hace 11 años

El Ayuntamiento compró el edificio en diciembre del 2016. / S. LL.
El Ayuntamiento compró el edificio en diciembre del 2016. / S. LL.

El Ayuntamiento, que en 2016 compró el edificio, aprovechó el periodo que pasó con un familiar tras sufrir una caída para darla de baja en el padrón

SERGIO LLAMAS BALMASEDA.

En los próximos días se acaba el plazo otorgado por el Ayuntamiento de Balmaseda para una vecina de 57 años que desde hace 11 reside en una vivienda del número 42 de la calle Correría. Entonces deberá desalojar el piso, según le reclama el Consistorio, que en 2016 le compró el inmueble a la Fundación León Trucíos. Ahora planea convertirlo en unas instalaciones de uso público. La mujer está decidida a plantar batalla legal.

Y es que la experiencia no es nueva para esta vecina. Previamente, había residido junto a su padre, como arrendatario, en una vivienda propiedad del Ayuntamiento encartado. Aquel inmueble, en la calle El Cubo, fue declarado en ruina y se realojó a la familia en su ubicación actual. El padre falleció siete meses más tarde y en el solar que dejaron atrás se edificaron viviendas.

La mujer a la que se ha pedido que abandone el inmueble ha denunciado la forma en que fue dada de baja del padrón municipal. Según relató, el Consistorio aprovechó el plazo de varias semanas en las que tuvo que permanecer en casa de un familiar tras sufrir una caída que le dejó lesiones. La propia afectada había informado al Consistorio en noviembre de su situación al anular una cita que tenía con el alcalde. Sin embargo, al mes siguiente, la Policía Local realizó una inspección de la vivienda para comprobar si residía allí. Al no localizarla, iniciaron el expediente de baja de oficio.

Vivienda alternativa

En el Ayuntamiento de Balmaseda subrayaron ayer que «se ha seguido la estricta legalidad» y señalaron que era el padre de esta vecina quien tenía el contrato de arrendamiento. En todo caso, en el Consistorio apuntaron que a la mujer se le ha ofrecido una vivienda -de menos metros cuadrados y en otro barrio, Presa Encimera-. Tras rechazarla, al entender la vecina que no cumple las condiciones de habitabilidad necesarias «dado su estado de salud», también la invitaron a acudir a los servicios sociales para tramitar las posibles ayudas al alquiler.

El Ayuntamiento ha obtenido una ayuda de 350.000 euros procedentes del fondo europeo Life para la reforma del edificio, que planea iniciar a principios del año que viene.

 

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