«El olor era tan insoportable que generaba malestar»

La marcha ha recorrido el trayecto entre el pueblo y la refinería. /Borja Agudo
La marcha ha recorrido el trayecto entre el pueblo y la refinería. / Borja Agudo

En torno a 250 personas marchan desde Abanto hasta la refinería de Petronor para protestar por las emisiones de esta semana derivadas de la parada

SERGIO LLAMAS

En torno a 250 personas han marchado este mediodía desde la plaza Haritzalde de Las Carreras, en Abanto, hasta la refinería de Petronor para denunciar los malos olores sufridos esta semana con motivo de la parada técnica que está realizando la refinería. La protesta, convocada por la coordinadora anticoke Meatzaldea Bizirik, ha atravesado el centro de Muskiz gritando lemas como 'No somos cucarachas' y 'Nuestra salud no se vende', antes de concentrarse para la una de la tarde frente a la planta.

«Sentimos que realmente no contamos para nada. Que si tienen que echar algo lo sueltan y ya está», ha criticado la portavoz de Meatzaldea Bizirik, Sara Ibáñez, que ha recordado que el origen del problema en esta ocasión no se trata de un incidente ya finalizado, si no de unos trabajos de mantenimiento que tienen previsto continuar hasta el próximo mes. El miércoles por la noche el colectivo presentó una denuncia por estos hechos ante la Ertzaintza de Muskiz.

La refinería señaló esta semana que el origen de los olores estaba en las labores de vaporización realizadas para limpiar los equipos en los que se está actuando. Por su parte, Medio Ambiente del Gobierno Vasco ha convocado la Mesa Interinstitucional de Seguimiento de Petronor para analizar estos hechos que provocaron una superación de los niveles habituales para compuestos orgánicos volátiles registrados en una cabina de medición de la calidad del aire instalada en Abanto, entre las 18.30 horas del miércoles y las 3.00 del jueves. Según afirmaron, «no han superado los valores de referencia ni de alerta, ni de emergencia, estando muy alejados de la prealerta establecida por el departamento», si bien la alarma ciudadana les hará evaluar los hechos para mejorar los protocolos de actuación.

«Cada vez que sufráis una agresión, llamad. Nos marean y nos vuelven locos, pero hay que llamar», han pedido los organizadores tras la marcha. Eso fue lo que hizo el miércoles Nadia Maestro, vecina de Las Carreras, y una de las manifestantes de hoy. «Ese día el olor era tan insoportable, incluso con las ventanas cerradas, que generaba malestar. Nos dijeron que o dudáramos en pedir una ambulancia si la necesitábamos», ha relatado.

«Clama al cielo»

Escolástica Chiscano, vecina del barrio de Urioste, en Ortuella, ha apuntado que se trataba de «un olor a gas». «Se pegaba a la nariz y a la garganta y daba muchos picores. Además se metía dentro de casa. ¡Esto ya clama al cielo!», ha denunciado la mujer.

Esta semana Estíbaliz Frechilla, de Las Carreras, se cubría nariz y boca con el cuello de la chamarra para salir de casa. «El miércoles no pude ni cenar porque el olor me había dejado la tripa revuelta», ha apuntado la mujer. «Yo al principio pensaba que estaban asfaltando una carretera aquí al lado y que era el olor de la brea. Luego ha empezado a cambiar y a oler más a gasoil», ha explicado junto a ella David Rodrigo.

Aunque los vecinos de Las Carreras sufren los malores olores de la refinería «según sople el viento», uno de sus residentes, Tomás Mazo, ha señalado esta mañana que las molestias de estos días eran más que mal olor. «Daba carraspera», ha afirmado. No sólo en esta zona anexa a la refinería. También en el límite entre Ortuella y Santurtzi fueron testigos de los olores. «Una cosa es que huela un poco mal y otra que te haga daño. Mi madre decía que no podía respirar», ha lamentado Begoña Rico, quien ha apuntado que el miércoles a la noche el olor también se percibía en Portugalete.

 

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