Los vecinos de una mujer con un posible caso de diógenes en Santurtzi: «El olor es insoportable»

Los vecinos de la comunidad afectada han presentado más de una docena de escritos. / D. M.
Los vecinos de la comunidad afectada han presentado más de una docena de escritos. / D. M.

El Ayuntamiento del municipio de la margen Izquierda inicia los trámites ante la Fiscalía para incapacitar a la mujer

DIANA MARTÍNEZSANTURTZI.

Montones y montones de desechos que se apilan en una montaña de basura, un hedor nauseabundo y una gran cantidad de insectos que se incrementa cada día. En esas condiciones insalubres vive una mujer de entre 60 y 70 años en pleno centro de Santurtzi. Los vecinos de una comunidad de la calle José Gurrutxaga han presentado más de una docena de escritos a las instituciones -al Consistorio marinero y al departamento de Sanidad del Gobierno vasco- desde febrero del pasado ejercicio para que se atienda a la mujer. «Estamos preocupados porque la señora, enferma, sola y totalmente desamparada, cada vez acumula más porquería y no se le está dando una solución», señala Marta Sáinz de Rozas, administradora del edificio.

El Ayuntamiento santurtziarra ha iniciado los trámites en la Fiscalía para incapacitar a la mujer y que Sanidad intervenga ante un posible caso de Síndrome de Diógenes. El asunto está pendiente de resolución. Mientras tanto, el olor a porquería y suciedad invade toda la escalera.

«Llevo cuarenta años aquí y la señora era muy maja y educada, era una bellísima persona. Nosotros no queremos que la echen ni nada, sino que la limpien y la atiendan porque ya no está bien», expresó Pedro Sánchez, otro vecino. «Ella no tiene culpa de nada, es una enfermedad y alguien se tiene que hacer cargo de ello. No puede ser que alguien esté viviendo así», lamenta.

La alarma vecinal surgió a raíz de un accidente en febrero de 2018, en el que la mujer se cayó por las escaleras. La Ertzaintza se acercó al edificio, vio la situación en la que vivía la señora y abrió un atestado, que ahora está en manos de la asistente social, tal y como confirmaron fuentes municipales. «Dijeron que no se podía vivir en esas condiciones y la llevaron a una residencia, pero como no podía pagarla volvió aquí», relata Pedro, que reside en el piso de arriba y sufre las consecuencias directas de la acumulación de basura. «No podemos abrir las ventanas por el olor y porque entran bichos y arañas, a mí me han picado muchas veces. Cada día hay más bichos por toda la casa», asegura.

Desde entonces, esta comunidad de Santurtzi ha presentado al Consistorio y al departamento de Sanidad numerosos avisos. En el momento del citado accidente uno de los propietarios pudo observar las condiciones de insalubridad en las que vive la mujer.

«Gusanos en el fregadero»

«El fregadero estaba lleno de gusanos», recuerda Ángel Miguel. Además, llevaba dos meses con una bombona de butano en la puerta. «Pensábamos que igual no podía con ella, pero descubrimos que no la podía meter en casa ya que no entraba con la basura acumulada en el pasillo», añadió el hombre.

Una cantidad de residuos que no para de crecer. «Por las noches la vemos entrar en casa con dos, tres o incluso con cuatro bolsas de basura», señala Roberto Zubizarreta, otro residente del edificio. La situación es insostenible. Es más, «el ascensor, ni tocarlo». Se trata de un inmueble de cinco pisos en el que la mayoría de los vecinos son mayores. Sin embargo, «no podemos usar el elevador después de ella porque el olor es insoportable».