Nueva denuncia para pedir una actuación en la escombrera con lindane en Santurtzi

La parcela es privada y está en desuso./E. C.
La parcela es privada y está en desuso. / E. C.

El colectivo Ecologistak Martxan reclama al Gobierno vasco descontaminar este solar de 68.000 metros cuadrados con más de mil toneladas de esta sustancia tóxica

DIANA MARTÍNEZSanturtzi

La escombrera de Santurtzi contaminada con lindane sigue muy presente durante estos días. Si la semana pasada algunas formaciones políticas anunciaban grandes proyectos para regenerar este solar ubicado en Kabiezes, este jueves ha sido el colectivo Ekologistak Martxan el que ha recordado que la parcela presenta importantes registros de esta sustancia nociva para la salud.

El colectivo ha interpuesto una denuncia en la comisaría de la Policía Municipal de la localidad por la situación de la escombrera Etxe Uli, de 68.000 metros cuadrados y «potencialmente contaminada con más de mil toneladas de lindane», ha afirmado Javier Vázquez, portavoz de la organización. Pese a las numerosas denuncias, «lleva 30 años sin ninguna actuación y se sabe que la afección que genera en el río Ballonti es enorme», ha añadido.

Una medición realizada por el grupo EH Bildu en 2018 demostró que la concentración es 17 veces superior a los límites que establecen las normas. Los ecologistas han comprobado in situ que la zona no está «vallada y tiene un acceso fácil al público». «Hemos visto bastante gente que pasea con sus mascotas», ha señalado Vázquez.

La organización ha calificado la situación de esta polémica escombrera, que está en desuso y desencadenó en 1997 la primera condena penal del País Vasco por un delito ecológico, como «un problema, no solo medioambiental, también de salud pública para las generaciones venideras». Ekologistak Martxan ha reclamado así al Gobierno vasco actuar en la zona, ya que es un problema que «trasciende a lo local y autonómico». «Será una herencia maldita del pasado, pero no se puede permitir en el presente». Recientemente, el colectivo también presentó una denuncia por la situación de un vertedero ilegal en El Regato, en Barakaldo.