El baile no sabe de fronteras el Festival de Folklore de Portugalete

El certamen es una de las citas ineludibles del calendario veraniego y este sábado volvió a cautivar al público congregado en La Canilla./Borja Agudo
El certamen es una de las citas ineludibles del calendario veraniego y este sábado volvió a cautivar al público congregado en La Canilla. / Borja Agudo

Arranca en La Canilla de Portugalete la 45 edición con una muestra de Tahití, Sri Lanka, Cuba, Armenia y Serbia

DIANA MARTÍNEZ

El Paseo de La Canilla en Portugalete extendió este sábado su alfombra roja para recibir a los grupos que participan este año en la 45 edición del Festival Internacional de Folklore, organizado por la sociedad Elai Alai de la villa jarrillera. El certamen, que reúne cada año a unos 15.000 espectadores, sirve para acercar a varios municipios de Bizkaia danzas de los rincones más remotos del planeta, y también para estrechar lazos culturales y sociales.

En esta ocasión, la organización ha invitado a cinco grupos procedentes de Cuba, Serbia y Sri Lanka, así como Armenia y Tahití, dos lugares que se estrenan en Portugalete. Los miembros del grupo polinesio, 'Hei Show Tamure', se mostraron este sábado encantados con la visita a tierras vascas. «El paisaje es magnífico y la gente, muy amigable», expresaba su portavoz, Hilani Tama. Aunque estén a más de 15.000 kilómetros de su hogar, en Bizkaia se sienten como en casa. «Hay similitudes entre la Polinesia y el País Vasco, todos cuidamos mucho nuestra cultura», agregó Tama. «Es un placer actuar aquí».

Unas 200 personas convivirán hasta finales de mes bajo el techo de la ikastola Asti Leku. El centro se convierte cada año durante los días del certamen en un lugar lleno de melodías y formas de expresión. Estos días atrás, el suelo retumbaba al son de los tambores en el ensayo de Sri Lanka.

La preparación es dura, pero mereció la pena. El público quedó maravillado este sábado ante los gráciles movimientos de sus bailarines en la gala inaugural. De cara a la jornada final, los seis grupos -los cinco invitados y los anfitriones de Elai Alai- brindarán a los asistentes un espectáculo sin igual, en el que convergen todas las culturas.

Mismo lenguaje

Serán cinco países, cinco idiomas y quince días conviviendo en las mismas instalaciones. «El idioma es el menor de los problemas», comenta Imanol Sarria, director del festival. «El folklore, la danza y la música tienen el mismo lenguaje. Es de las pocas artes que nos igualan a todos. Cada uno lleva su cultura grabada a fuego en el ADN. Saben comunicar perfectamente lo que significa su país sin pronunciar una palabra». Aún así, el certamen proporciona al público una serie de guías y traductores para una mayor comprensión.

El festival surgió en el marco del certamen transnacional, que se celebraba entonces, en 1971, en la pequeña localidad francesa de Amelie-les-Bains. «Esa experiencia les quedó marcada y al año siguiente la trasladaron a Portugalete», explicó Sarria. Al principio, no fue fácil contactar con grupos extranjeros para reunirlos en la villa jarrillera, pero poco a poco la iniciativa salió a flote. Sus promotores sueñan ya con el espectáculo para la celebración del medio siglo. Faltan solo tres años.