El Museo de la Industria de Euskadi se pondrá en marcha en Barakaldo el próximo año

El interior del local se reformó hace cuatro años. / PEDRO URRESTI
El interior del local se reformó hace cuatro años. / PEDRO URRESTI

El pabellón de la técnica en Lutxana recuperará una colección de piezas que potenciará el turismo industrial en la comarca

SILVIA OSORIO BARAKALDO.

Barakaldo recuperará pronto una parte fundamental de su pasado. El Museo de la Industria de Euskadi, un proyecto que se paralizó a principios de los 80 y para el cual se barajaron varios emplazamientos -entre ellos Bilbao-, estará en marcha en el pabellón de la técnica de Lutxana, antiguas instalaciones de la Orconera, para el próximo año. Según fuentes consultadas por este diario, el Gobierno vasco ya ha solicitado al Ayuntamiento fabril la cesión del local y hoy la aprobación en el Parlamento de Vitoria de la Ley de Patrimonio Cultural permitirá acelerar esta esperada actuación.

De esta manera, el municipio tendrá de vuelta una colección de piezas que antaño pertenecieron a las fábricas y empresas dedicadas a la actividad industrial en la ría. Hasta ahora, todo este material, que se compone de más de 2.000 elementos, permanece en Zorrozaurre, en las instalaciones de la antigua empresa Consonni, y no ha sido visitable hasta 2017 cuando se puso en marcha un programa de visitas guiadas. Hay fotografías, maquinaria, herramientas o incluso una grúa portuaria.

Pero Barakaldo siempre ha luchado por recuperar este legado e instalarlo en Lutxana, paradigma de barrio de la Margen Izquierda y repleto de restos de lo que fue aquella agitada vida industrial. Ya en el 2002, el Consistorio reclamó el uso de los locales, pues el proyecto para reconvertir en museo la Orconera se descartó por motivos económicos. Hace cuatro años se dio un impulso a la actuación. El Ayuntamiento baracaldés reformó el interior del local, que ha venido utilizando para celebrar actividades juveniles.

El objetivo último, sin embargo, era utilizarlo como museo y poner en valor el pasado industrial de la localidad. «Debemos conseguir que ese pasado siga vivo. Por eso, uno de nuestros objetivos ha sido proteger nuestro patrimonio industrial», afirmó la alcaldesa Amaia del Campo.

Nuevas instalaciones

Ahora, el Gobierno vasco ya trabaja en el traslado de los elementos más significativos de dicha colección. Un ejemplo más de que la puesta en valor del patrimonio industrial es un activo turístico del que poder sacar provecho. «Esta actuación nos va a poner en el mapa de los destinos del turismo industrial, algo que redundará en la ciudad, sobre todo en su comercio y hostelería», subrayó la primera edil.

Para complementar el proyecto, el Ejecutivo autonómico está estudiando la posibilidad de habilitar un nuevo espacio junto al pabellón de la técnica para uso y disfrute vecinal. Según ha podido saber este periódico, se trataría de unas instalaciones acristaladas que albergarían actividades de ocio.