El Módulo de Salud Mental de Cruces retoma las movilizaciones

El módulo retomó ayer las protestas semanales en Cruces. / S. LL.
El módulo retomó ayer las protestas semanales en Cruces. / S. LL.

El servicio, que mantiene su actividad pese a perder su principal financiación con Osakidetza en junio, ha solicitado comparecer en el Parlamento vasco

SERGIO LLAMASBARAKALDO.

Los usuarios, trabajadores y simpatizantes del Módulo de Atención Psicosocial de Cruces regresaron ayer a las pancartas para retomar las movilizaciones en defensa del servicio, después de que éste perdiera en junio su principal vía de financiación: el contrato que tenía con Osakidetza. A las protestas, que continuarán todos los jueves a mediodía frente al hospital, se le sumarán la reunión prevista entre el Ayuntamiento y la consejería de Salud y una comparecencia ya solicitada para explicar su situación en el Parlamento vasco.

«Mantenemos la actividad y aunque en verano es difícil tener una cifra exacta, porque hay gente que marcha, más o menos un 70% de los pacientes han decidido seguir el tratamiento con nosotros», señaló ayer el responsable de la actividad del Módulo de Cruces, José Ignacio Ibáñez. Según estimó, entre 600 y 650 personas. «Algunas han ido a la consulta -en referencia a la Red de Salud Mental de Euskadi- y han vuelto porque querían seguir con nosotros. Pensamos que eso va a pasar en más casos», añadió.

En los últimos meses el servicio también ha recibido nuevas subvenciones para programas concretos, una por parte del departamento de Empleo y Políticas Sociales del Gobierno vasco, y otra de la Diputación. «En agosto Emakunde nos ha concedido también una subvención para el tema de la mujer por un programa que presentamos. Nos encontramos con la contradicción de que por un lado nos quieren cerrar y por el otro nos están dando subvenciones», explicó Ibáñez.

Acuerdo de colaboración

El contrato con Osakidetza suponía un 75% de la financiación del módulo, que en la actualidad mantiene tres trabajadores. Dos educadoras que estaban en nómina harán un trabajo voluntario para no dejar colgados a los pacientes. «Esperamos que se empiecen a mover las cosas y se firme un nuevo acuerdo de colaboración hasta que encontremos otro tipo de ingresos», añadió el responsable.