Una manifestación pedirá mañana que el módulo de Salud Mental de Cruces siga financiado por Osakidetza

Imagen de una de las concentraciones celebradas en los últimos días./Sergio Llamas
Imagen de una de las concentraciones celebradas en los últimos días. / Sergio Llamas

La dirección y el personal del servicio, que continuarán con su labor pese a que el contrato terminó ayer, endurecen sus protestas con una marcha por Barakaldo

AZAHARA GARCÍABARAKALDO.

La lucha continúa. Desde hoy el Módulo de Asistencia Psicosocial del hospital de Cruces opera sin la estabilidad que le otorgaba el contrato firmado con el departamento de Salud del Gobierno vasco. Sin embargo, lejos de conformarse con la decisión tomada por el Ejecutivo de Vitoria de no renovar dicho compromiso, los trabajadores y la dirección de esta asociación sin ánimo de lucro ubicada en Barakaldo han decidido seguir batallando para buscar una solución. «Mientras podamos, seguiremos con el servicio y luchando por llegar a un acuerdo con el departamento de Sanidad», afirmó ayer José Ignacio Ibáñez, psiquiatra que ejerce en el módulo desde 1991.

Para ello, los responsables y el personal del servicio han endurecido sus protestas convocado a la ciudadanía del municipio fabril, y de toda la Margen Izquierda, a la manifestación que tendrá lugar mañana por la tarde. Esta iniciativa servirá para solicitar tanto al Gobierno vasco como al Ayuntamiento de Barakaldo que se impliquen en la búsqueda de acuerdos para que el módulo pueda seguir trabajando como hasta ahora. En la marcha, que saldrá desde el Parque de los Hermanos a las 18.00 horas para terminar junto a la Casa Consistorial, también participan los sindicatos ELA y Comisiones Obreras.

Ambas centrales han firmado, junto a la dirección de la asociación, un comunicado en el que expresan su desacuerdo con la decisión del departamento de Sanidad de derivar a los más de 900 pacientes del módulo de Asistencia Psicosocial de Cruces a Osakidetza. «Lo siento por los compañeros del servicio, que sin duda hacen una gran labor, porque se les viene encima una buena carga de trabajo», advirtió Ibáñez.

Esther Acasuso Presidenta«Por un lado, ensalzan nuestra labor y, por otro, a la hora de la verdad nos dan la espalda»José Ignacio Ibáñez Psiquiatra«Mientras podamos, seguiremos con el servicio y luchando por llegar a un acuerdo con Sanidad»

Según explicaron en el comunicado -leído por la presidenta de esta entidad, Esther Acasuso-, el Gobierno vasco ya ha comenzado a contactar con los pacientes del módulo para darles cita en sus consultas. Una situación que «es imposible que no afecte a las personas atendidas hasta hoy por nosotros, habida cuenta del escaso personal de psiquiatría con el que cuenta Osakidetza».

40 años de servicio

El Módulo de Salud Mental de Cruces nació hace 40 años con la finalidad de prestar atención a las personas que, teniendo necesidades de asistencia psicosocial, no podían ser atendidas por la red de Osakidetza. En 2018, esta asociación sin ánimo de lucro fue reconocida de Utilidad Pública por el Gobierno vasco. Ahora, se ha decidido no renovar el contrato firmado en 2014 por la Ley de Contratos Públicos. El apoyo de Osakidetza suponía alrededor del 75% del presupuesto. «Por un lado, ensalzan nuestra labor y, por otro, a la hora de la verdad, nos dan la espalda», denunció Acasuso.

A lo largo de su historia el módulo ha estado en más ocasiones en la cuerda floja. En 2012 expiró el convenio firmado con el departamento de Salud en 1990. Durante año y medio esta asociación se vio obligada a subsistir a través del personal voluntario. No fue hasta 2014 cuando el módulo volvió a contar con el apoyo institucional a través de la firma del contrato con el Gobierno vasco que finalizó ayer.