Licitan en 1,5 millones las obras de las casas de Santurtzi afectadas por las grietas del metro

Un vecino señala uno de los numerosos desperfectos. / PEDRO URRESTI
Un vecino señala uno de los numerosos desperfectos. / PEDRO URRESTI

ETS iniciará en otoño la reparación de los daños que la construcción del tramo entre Portugalete y Sestao ocasionó a tres edificios de Kabiezes

DIANA MARTÍNEZ SANTURTZI.

Las 46 familias de Santurtzi afectadas por las grietas que las obras del metro ocasionaron en sus viviendas hace 16 años están más cerca de terminar con su agonía. Euskal Trenbide Sarea (ETS), ente público del departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco, ha dado luz verde a la licitación del proyecto de rehabilitación de los inmuebles -portales 2, 4 y 8- de la calle Antonio Alzaga, en Kabiezes, en los que la construcción del suburbano, en concreto del tramo entre Portugalete y Sestao, ocasionó graves desperfectos. Los trabajos cuentan con un presupuesto de alrededor de 1,5 millones de euros (IVA incluido) y se iniciarán este otoño.

Las obras tendrán un plazo de ejecución de doce meses, tal y como anunciaron ayer fuentes municipales. El contrato definirá la reparación de la red unitaria de saneamiento y drenaje del edificio, el recalce de la cimentación, la reparación de grietas en viviendas, escaleras, portales y locales comerciales, así como la reparación de grietas en fachadas y patios. En concreto, se trata de reparar un total de 46 pisos y 16 locales.

El origen de estos daños se remonta a 2003, cuando se abrió un agujero en el parque de Mirabueno para construir un túnel por el que extraer los escombros de la obra del tramo del suburbano entre las localidades vecinas de Sestao y Portugalete.

Esta infraestructura pasaba por debajo de los bloques de viviendas y, tras varios informes, quedó acreditado que los movimientos de tierra abrieron las paredes de locales, portales y viviendas. Las puertas no encajaban en los marcos, las ventanas se atascaban, y del techo y las paredes goteaban trozos de escayola y azulejos. A pesar de los daños, las empresas competentes no se hicieron responsables de los destrozos.

Impulso político

Los residentes de los inmuebles dañados, sin embargo, no se dieron por vencidos y su lucha dio sus frutos. Este problema recibió el impulso político deseado, primero en el Consistorio marinero, insistiendo a que se retomara el análisis del expediente de estos pisos, y en abril de 2017, en el Parlamento vasco. En ese momento los grupos del PNV, EH Bildu, Elkarrekin Podemos y PSE presentaron una proposición no de ley en el que se pedía a las administraciones competentes, en particular al Consorcio de Transportes de Bizkaia, a Euskal Trenbide Sarea y al departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras del Gobierno vasco -las administraciones responsables de la construcción del suburbano- a tomar las medidas necesarias para la solución y reparación de todos los desperfectos y daños ocasionados.

Asimismo, tendría que sufragar los costes con la partida correspondientes de los Presupuestos Generales de la Comunidad Autónoma de Euskadi. El Ejecutivo autonómico ha considerado a ETS como responsable por ser la encargada de llevar a cabo la dirección facultativa de las obras. Un informe de Tecnalia avaló que los cimientos y la estructura de los edificios estaban en buen uso hasta que llegaron las obras del suburbano.