El Karpin acoge a Rufus, un coatí de cola anillada

El animal había convivido con una familia en Toledo./Karpin
El animal había convivido con una familia en Toledo. / Karpin

El centro de acogida de fauna silvestre de Carranza aumenta su familia y ya suma 522 ejemplares de 53 especies diferentes

SERGIO LLAMASCARRANZA

Rufus ha pasado a engrosar la familia del Karpin, el centro de acogida de fauna silvestre de Carranza. Este coatí de cola anillada, incluido en el catálogo español de especies exóticas invasoras, llegó en febrero a las instalaciones. Previamente había convivido con una familia particular de Toledo, que lo había recogido de su anterior dueño, y que ya no podía hacerse cargo de su cuidado en las condiciones necesarias.

Rufus ha llegado al Karpin gracias a la intervención de la asociación asturiana Mundo Vivo, que en diciembre ya permitió la llegada a Carranza de una pareja de suricatas. El centro de acogida de Carranza habilitó un nuevo espacio en la zona de rapaces, junto al espacio de las suricatas, para que el coatí pueda aclimatarse a su nueva situación. Desde su llegada el pasado mes, el ejemplar ha logrado mejorar su aspecto físico ya que debido a la edad y a una complicación gástrica se encontraba en un estado deteriorado.

De origen americano, los coatís de cola anillada son mamíferos omnívoros de la familia de los prociónidos –igual que los mapaches– que pueden llegar a medir entre 50 y 140 centímetros y a los que les gusta vivir en grupos de hasta 20 individuos. Destacan como rasgos característicos su hocico alargado y su cola anillada. En España está prohibido poseer, transportar o comerciar con estos animales, que tampoco pueden ser introducidos en el medio natural.

8.000 escolares el curso pasado

El Karpin, inaugurado en 1995, suma ya 522 ejemplares de 53 especies diferentes. El año pasado su labor educativa llegó a 8.000 escolares. Además de ellos, también visitaron las instalaciones más de 45.300 personas durante todo el 2018. El centro es propiedad de la Mancomunidad de Las Encartaciones, y desde octubre de 2017 la Fundación Ortzadar se encarga de su gestión

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