El Instituto Trueba se divide entre la huelga y el regreso a clase

La mitad de los alumnos del centro baracaldés acudió ayer a las aulas provisionales instaladas en Bilbao, mientras el resto salió a manifestarse

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

Hoy está previsto que la totalidad de los alumnos del Instituto Trueba de Barakaldo acuda a clase, después de que ayer la mitad se desplazara al centro Artazu Goikoa, en Rekalde, -donde estudiarán provisionalmente hasta finales de enero-, y la otra participara a mediodía en una protesta organizada por la asociación de madres y padres (AMPA) contra la decisión de Educación del Gobierno vasco de trasladarles a Bilbao hasta tener listas las aulas en la Escuela de Minas.

Profesores, padres y la Policía Local de Barakaldo ayudaron ayer a que el traslado de los alumnos en ocho autobuses se desarrollara sin incidentes. El director del centro, Ricardo Ortiz, cifró «en aproximadamente un 50%» la asistencia a clase y avanzó que hoy los autocares partirán a las 7.50 horas de la calle ubicada entre el campo de fútbol de Lasesarre y las vías del tren, ya que dispone de una zona cubierta. El regreso de la mayoría de alumnos será para las 14.30 horas. Los usuarios del comedor llegarán a las 15.00.

«Esta es la opción menos mala», valoró Blanca García, una de las madres que decidió no secundar la huelga convocada desde el AMPA para evitar que los menores sigan perdiendo clase. El miércoles el centro ya no abrió sus puertas, después de que Educación hubiera anunciado que un informe técnico señalaba carencias estructurales en el edificio, de 53 años de antigüedad.

«Esta semana ya tenemos el primer examen y no me gustaría seguir faltando a clase», advirtió Alba Sánchez, una de las alumnas que se subió ayer a los autobuses para conocer el nuevo centro. «La solución que han tomado no me parece ni muy buena, ni muy mala. Es la que hay», zanjó la joven.

El profesorado comprobaba el listad de alumnos, repartido en los autobuses según la clase a la que pertenecen. «Es un cambio de costumbres», valoró uno de los maestros, Patxi Martínez. Él señaló que ya conocía las instalaciones de Artazu Goikoa, ya que allí se imparte euskera al profesorado y se realizan sus evaluaciones médicas. El centro carece de locales donde practicar gimnasia, por lo que los alumnos serán traslados en microbuses hasta el cercano polideportivo El Fango. También se habilitarán juegos en los patios para el recreo, y se pintará una zona para utilizarla como comedor.

Más movilizaciones

Mientras la mitad de los 408 alumnos desplazados a Bilbao conocían su nueva aula, el resto de compañeros protestaba en la Herriko Plaza contra la «improvisación» del departamento de Educación. «Nos han dado un escenario cerrado que en absoluto aceptamos», denunció el presidente del AMPA, Pedro García, quien avanzó que habrá más movilizaciones en el futuro. «No tienen en cuenta el derecho de los baracaldeses de tener el lugar de estudio lo más cerca posible de su domicilio», añadió.

El Instituto Trueba lleva ocho años esperando una ampliación, que en el pasado ya obligó a los alumnos de Bachillerato a recibir clases en barracones instalados en el patio. Desde el año pasado, 130 alumnos del centro cursan sus estudios en la antigua Escuela de Minas, en Bagatza. «Los alumnos y aitas nos hemos sentido cachondeados y vacilados por el Gobierno vasco», señalaron los escolares a través de un manifiesto que leyeron dos estudiantes de 3º de la ESO, Ariane Angulo y Mikel García. «Nos habían podido reubicar en diferentes partes de Barakaldo, como por ejemplo el BEC, habilitando temporalmente algunas clases para que nosotros fuéramos allí a estudiar y no tener que desplazarnos a Bilbao», defendieron.

A la protesta en la Herriko Plaza también asistieron alumnos de Bachillerato, que continúan las clases en Minas. «A nosotros nos va a tocar sufrir las obras mientras nos preparamos para selectividad», lamentaron dos afectados, Enaitz Bilbao y Maitane Ruiz.