La huelga y el abandono de la adjudicataria dejan a Güeñes sin polideportivo

El paro ha sido secundado por el cien por cien de la plantilla. / E. C
El paro ha sido secundado por el cien por cien de la plantilla. / E. C

El Ayuntamiento acelera la contratación de una nueva empresa para que los servicios de deportes, cultura y juventud reabran las instalaciones

SERGIO LLAMAS GÜEÑES.

El Ayuntamiento de Güeñes tendrá que trabajar a contrarreloj para poder recuperar la normalidad en su polideportivo y casas de cultura. La marcha de Basori, la empresa responsable de gestionar los servicios de deporte, cultura y juventud, unida a la huelga indefinida que como respuesta iniciaron ayer los 35 de trabajadores que componen su plantilla, ha obligado a cerrar varias instalaciones deportivas.

Así lo reconocieron ayer en el Consistorio, donde avanzaron que «las actividades que se desarrollan en las piscinas y el gimnasio de Sodupe, los cursos culturales y deportivos y las actividades de juventud no podrán ofrecerse hasta la contratación de una nueva empresa mediante concurso público». El proceso llevará tiempo, ya que la previsión de la institución era tener lista la adjudicación para diciembre. «Esta decisión tomada por Basori ha sido una sorpresa», afirmaron fuentes consistoriales, además de asegurar que lo único que se puede hacer es «acelerar el proceso de adjudicación».

Los delegados sindicales se reunieron ayer con los responsables municipales. El equipo de gobierno advirtió que se ha ofrecido a la plantilla la garantía de sacar cuanto antes los nuevos pliegos «donde se recogen los puestos de los trabajadores que hay hasta el momento». El resto de garantías las aportan los propios convenios, que prevén una previsión de subrogación «aunque haya meses intermedios en el paro». La representante sindical de ELA, Ana Cermeño, destacó que la huelga ha sido secundada por el 100% de la plantilla y apuntó que se ha pedido una garantía de que la gente no vaya al paro.

En ELA denunciaron que «la falta de previsión» del Ayuntamiento ha dejado en una situación de indefensión jurídica a la plantilla. El origen de la situación se remonta a noviembre de 2017, cuando el pleno del Ayuntamiento decidió que no utilizaría la segunda prórroga, de otros dos años, que contemplaba el actual contrato con Basori. De esta manera, su vigencia terminaba el día 30 de este mes. Sin embargo, el Consistorio todavía no tiene listo el nuevo contrato. En el Ayuntamiento, por su parte, incidieron en que la mercantil «tiene la obligación contractual» de continuar hasta que se adjudique el servicio a una nueva empresa.

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