LA CLAVE

El hospital de Cruces humaniza la sala de descanso y duelo de Oncología

Las salas redecoradas de Cruces se presentaron ayer ante los medios de comunicación. / E. C.
Las salas redecoradas de Cruces se presentaron ayer ante los medios de comunicación. / E. C.

Con la redecoración tanto de este espacio como el de Hematología, «hay familiares que nos han llegado a decir que se les había olvidado que estaban en un hospital»

AZAHARA GARCÍABARAKALDO.

La fría imagen que transmiten a la ciudadanía los centros médicos va pasando a la historia en el hospital de Cruces. Ha apostado por un proyecto de humanización de sus espacios con el objeto de relegar al pasado ese concepto de impersonalidad. Después de embarcarse en una primera fase de renovación de las áreas pediátricas, ahora se ha lazando a redecorar, de forma amigable, varias estancias destinadas a las personas adultas. «Lograr un trato más sensible entre el profesional y los pacientes tiene mucho que ver con el escenario donde se producen esas relaciones», explicaba ayer Santiago Rabanal, director gerente de la Organización Sanitaria Integrada (OSI) de la Margen Izquierda, en la presentación a los medios de comunicación de estos espacios transformados

Fruto del esfuerzo, en el que el hospital de Cruces lleva más de cinco años trabajando junto al gigante del mueble Ikea de Barakaldo para transformar sus instalaciones, ahora le ha tocado el turno a las salas de descanso y duelo en la planta de Oncología Médica, así como a la de Hematología, que ayer mostraban su nueva imagen. La primera, con unas dimensiones de dieciséis metros cuadrados, está pensada para ofrecer un espacio más íntimo en el que los familiares puedan buscar cobijo durante los duros momentos que no faltan cuando se trata de superar un cáncer.

La de Hematología, por su parte, ha transformado sus veinte metros cuadrados en una zona de relax con sofá, televisión, zona de lectura y comedor. «En principio ambas salas están separadas por una pared corredera para abrir o cerrar en función de las necesidades», destacó Rabanal.

«Lograr un trato más sensible entre el profesional y los pacientes»

Paisajes evocadores

Se ha reformado también la consulta de Endocrinología, a las que acuden casi 11.000 personas cada año. La actuación abarca, además, la redecoración de la sala de educación, de 45 metros cuadrados, donde se diferencian dos zonas. Por un lado, un 'office' que incluye cocina y comedor, así como un espacio de almacenaje y otro destinado al trabajo de los profesionales con los pacientes.

En todas estas estancias se ha puesto especial cuidado a la hora de elegir los colores. Si bien continúa primando el blanco, destacan diferentes elementos en amarillo, verde o azul. Los cuadros también gozan de ubicaciones privilegiadas mostrando paisajes que evocan tranquilidad. «Hay familiares de pacientes que nos han llegado a decir que por un momento se les había olvidado que estaban en el hospital», admitía David Cajal, director del gigante del mueble ubicado en Megapark.

Detrás de esta nueva imagen del hospital más grande de la provincia hay mucho trabajo. «Aunque ha sido fácil llevarlo a cabo», puntualizó el director de la Organización Sanitaria Integrada de la Margen Izquierda. La forma de funcionar ha sido sencilla. A lo largo de varias sesiones los profesionales médicos explicaron a especialistas del gigante del mueble cuáles eran sus necesidades y las de los pacientes. Tras tomar buena nota de ellas, los decoradores plasmaron en un plano el resultado de sus proyectos. «Los trabajadores de Ikea han mostrado una gran sensibilidad a la hora de crear estas salas teniendo en cuenta las situaciones tan delicadas que los pacientes van a vivir en ellas», destacó Rabanal.