Hijos de Carlos Ibáñez donan su legado histórico a Barakaldo

La alcaldesa fabril, Amaia del Campo, junto a los hijos del baracaldés./Sergio Llamas
La alcaldesa fabril, Amaia del Campo, junto a los hijos del baracaldés. / Sergio Llamas

La familia ha entregado cerca de 1.600 fotografías y multitud de material documental que se clasificarán y digitalizarán en el CIHMA

S. LLAMAS BARAKALDO.

El trabajo de Carlos Ibáñez para difundir la historia de Barakaldo seguirá tras su fallecimiento. Su familia ha donado al Ayuntamiento cerca de 1.600 fotografías y multitud de material documental como mapas, planos, programas de fiestas y recortes de prensa reunidos a lo largo de las décadas por este baracaldés, que da nombre a una calle de Lutxana.

El Centro de Interpretación Histórico y Medioambiental (CIHMA) del Regato clasificará y digitalizará este valioso archivo, que dará a conocer en junio a través de una exposición. «No nos lo podíamos quedar. Nuestro padre recibió este legado y ahora se lo devolvemos a Barakaldo», señalaron ayer sus hijos, Carlos y Begoña. Ellos recordaron que su padre tenía «una vena poética y literaria» como sobrino nieto de Antonio de Trueba, que reflejó en sus artículos y en los libros que publicó sobre el pasado de la localidad fabril.

Desde pequeño Ibáñez trabajó en una peluquería en Zaballa, que se convirtió en un punto de encuentro donde compartir historias sobre Barakaldo. La alcaldesa, Amaia del Campo, señaló que «su esfuerzo le servirá a las próximas generaciones».