El deporte a los 90 años: «Me hacía mucha falta reír»

El hockey fue una de las actividades estrella de la jornada. /PANKRA NIETO
El hockey fue una de las actividades estrella de la jornada. / PANKRA NIETO

La tienda de Decathlon en Barakaldo y la Fundación Miranda promovieron este miércoles una jornada multideportiva dirigida a mayores

DIANA MARTÍNEZ

«Es la primera vez que monto, ¡qué miedo da!», confesaba este miércoles el baracaldés Jesús Loiti, de 74 años, cuando probó un patinete. La experiencia tuvo lugar en la tienda de Decathlon de Barakaldo, que junto a la Fundación Miranda, promovió una jornada multideportiva para que una treintena de usuarios de la residencia fabril se evadieran un rato de su realidad cotidiana, practicando diferentes disciplinas y, ya de paso, darse cuenta de que, a pesar de su avanzada edad, aún son capaces de superarse y afrontar retos.

Golf, baloncesto, boxeo, bádminton, hockey, tiro con arco... Los participantes demostraron en el establecimiento de Megapark que la edad no es un impedimento para hacer deporte. Eso sí, unos con más atrevimiento que otros. Jesús, de hecho, se asustó al girar con el artilugio y verse delante de una estantería llena de balones. Se le llegó a pasar por la cabeza que se estamparía contra ella, pero el hombre siguió el camino con cierta soltura. «Ha estado muy bien, me gustaría repetir», dijo mientras volvía a ponerse en la cola.

Casi una decena de monitores y vendedores de la tienda se prestaron como voluntarios para ayudar a los mayores. Cada actividad resultaba más complicada que la anterior, pero los veteranos pudieron con todo ello y más. «El deporte es bonito, a mí ya me gustaba. Siempre he sido muy atlética», comentó Lupe Esteban, de 91 años.

En los últimos años la mujer solo ha practicado el dominó y el tute, pero reconoció que esta experiencia le vino muy bien. El hockey fue el deporte en el que más compitieron. «¡Les estoy ganando a todos!», exclamaba la baracaldesa Marian Dolado. Los mayores no paraban de divertirse. Mientras una compañera se acercaba a Lupe diciendo que había conseguido meter las tres pelotas, Lupe se regocijó de un logro mayor. «Yo la he metido entre las dos porterías, que es más difícil».

El mensaje es claro: «La edad no es un límite para hacer deporte», apuntó Greta Sorgente, vendedora del local. Es la primera vez que Decathlon Barakaldo realiza esta actividad. Con el éxito que obtuvo ayer, están seguros de que repetirán. «Ahora que hemos disfrutado con los mayores, el próximo año igual hacemos otra colaboración con otro colectivo para que todos puedan hacer deporte. Así llegamos a todo el mundo», apuntó.

Con vocación de continuidad

Los responsables de la Fundación Miranda también se congratularon por la experiencia. «Nos están sorprendiendo», expresó Jokin Perea, presidente de la entidad. «Que alguien que está absorto en su mundo pase a recuperar una conciencia, a dialogar, a relacionarse con el entorno... Realmente es un regalo», añadió.

En el mismo sentido opinó Celia Gómez, responsable de Innovación de la fundación. «La sociedad tiene que darse cuenta de que la edad solo es un número y que un diagnóstico es algo que requiere un tratamiento, nada más», señaló. Y eso José María del Ribero, quien ha realizado deporte toda su vida, lo tiene claro. Sus aficiones siempre se han basado en recorrer cada montaña, ya sea caminando o en bici. A sus 82 años, asume que ya no tiene «tanta fuerza, pero se defiende «bastante bien». Se apuntó a todas las actividades y se marcó varios tantos.

La burgalesa Amparo Rodríguez, de 91, también terminó satisfecha. «Es un día distinto, está bien, me hacía falta reír». Durante la experiencia se presentó alguna dificultad, como el tiro con arco. «La flecha no salía», decía riéndose. Cada año en el Día de la Fundación Decathlon, esta entidad, a nivel nacional, elige un colectivo diferente para instruir en el deporte a personas que padecen alguna discapacidad, ya sea mental o física. Este año es la primera ocasión en la que Barakaldo se apunta a la iniciativa. «Hasta ahora no habíamos podido contar con una asociación para poder colaborar», explicó Carlos Gómez, director de la tienda fabril. El objetivo es darle continuidad.