COSTES Y TARIFAS

La Fundación Miranda ha perdido más de 3,7 millones de euros con la residencia de Barakaldo desde 2010

El pasado año, tras subir las tarifas, la diferencia entre las aportaciones de los usuarios y los costes fue de 695.169 euros, cubiertos por la entidad

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

Del 2010 al 2017 los costes de la residencia para personas mayores que gestiona la Fundación Miranda, en Barakaldo, han superado en 3,7 millones de euros los ingresos aportados por los residentes. Sólo el pasado año la diferencia fue de 695.169 euros, al restar los 6,55 millones recaudados con las aportaciones de los usuarios de los 7,25 que supuso el coste de la actividad. El resto se financió «absolutamente en solitario» con los frutos de los legados, las donaciones, herencias, alquileres y dividendos de la entidad.

Así se lo trasladó ayer la Fundación a los grupos del Ayuntamiento. Precisamente, éste aprobó una moción presentada por el PSE, con una enmienda añadida por el PNV, para crear un grupo de trabajo con empleados de la residencia, familiares de usuarios y asociaciones de voluntarios. En ella se tratarán aspectos sobre la situación de la entidad, como la subida de tarifas realizada a comienzos del pasado año.

Plazas.
Cuenta con 230 plazas, de las cuáles 150 están concertadas con la Diputación.
Tarifas.
La aportación media mensual por residente en 2011 era de 1.879 euros, y su coste asistencial 2.085. En 2017 la aportación fue de 2.515 y el coste 2.782 euros.

El jueves, el órgano de dirección de la Fundación celebró dos juntas extraordinarias, solicitadas por cinco de los 15 patronos, entre ellos la alcaldesa Amaia del Campo. En ellas se debatió la posibilidad de elaborar unos nuevos estatutos y de confeccionar un nuevo plan de viabilidad para la entidad, diferente al presentado en enero. Ninguna de las medidas salió adelante. En el caso de los estatutos se acordó que los actuales cumplen con la legalidad, mientras que en el plan de viabilidad se señaló que el Protectorado de Fundaciones del Gobierno vasco ha otorgado un mes de plazo, que finaliza el 11 de julio, para remitirles la documentación adicional requerida.

La reunión del jueves coincidió con una nueva protesta de los trabajadores de la residencia y de miembros de la plataforma Babestu formada por familiares de usuarios. Desde hace un tiempo vienen criticando la última subida de tarifas, el reciente despido de dos empleados y una bajada en la calidad de los servicios. En el documento remitido por la Fundación a los grupos políticos se advierte que el número de trabajadores no ha dejado de crecer desde 2010 (entonces eran 96) hasta los 167 del pasado año. Esto explicaría el incremento de los costes, ya que el 80% de los gastos de la residencia son de personal, para atender el perfil cambiante de sus 230 usuarios: en 2010 sólo el 39% era dependiente, mientras que esta cifra llegó al 84% el pasado año.

Debate en el pleno

La concejal del PSE, Alba Delgado, reivindicó ayer que el legado de la Fundación Miranda «pertenece todos los baracaldeses» y señaló que el grupo de trabajo recogido en la moción aprobada en el Pleno «debe estudiar múltiples fórmulas para hacer cumplir las demandas de los trabajadores y los usuarios de la residencia».

El edil del equipo de gobierno (PNV), Mikel Antizar, señaló que «en los últimos años estamos asistiendo a un ambiente de preocupación con decisiones que podrían estar alejando a la Fundación del fin para el que se creó». El PP votó en contra al entender que se está intentando influir en una fundación privada. Además, preguntó si el Ayuntamiento se hará cargo del déficit adicional que generaría la reducción de las tarifas. Por su parte, la Fundación Miranda apuntó que desde el año 2013 las cuotas impagadas de los residentes suman 335.836 euros, y subrayaron que «en 108 años la Fundación Miranda nunca ha expulsado a nadie por no pagar sus cuotas».

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos