La falta de apoyos aboca al PNV a prorrogar los presupuestos en Barakaldo para 2019

La alcaldesa Amaia del Campo, el día de su investidura./F. Gómez
La alcaldesa Amaia del Campo, el día de su investidura. / F. Gómez

Después de que los socialistas rompieran el pacto de estabilidad en noviembre, el equipo de gobierno ha cerrado sin éxito las negociaciones con EH Bildu e Irabazi

SERGIO LLAMAS

Las negociaciones emprendidas las últimas semanas con EH Bildu e Irabazi se han saldado sin acuerdos, por lo que el equipo de gobierno (PNV) en el Ayuntamiento de Barakaldo anunció ayer que mantendrá prorrogado el presupuesto en 2019. Se trata de la última consecuencia de la ruptura definitiva del pacto de estabilidad que los jeltzales mantenían con el PSE desde el principio de legislatura, y que los socialistas dinamitaron cuando en noviembre retiraron su apoyo al proyecto de tasas para este año.

El concejal de Hacienda, Danel Sola, anunció ayer que el jueves dieron por finalizadas las negociaciones con EH Bildu e Irabazi, a las que agradecieron su mano tendida. «Éramos conscientes de que tratar de alcanzar un acuerdo a estas alturas, cuando falta algo más de cuatro meses para las próximas elecciones municipales, era muy difícil, pero era nuestra responsabilidad tratar de dotar al Ayuntamiento de un presupuesto actualizado por lo que cogimos el guante con el fin de agotar cualquier posibilidad», afirmó.

Sola señaló que si bien los modelos de gestión defendidos por cada formación «son diferentes», todos los encuentros se desarrollaron de forma cordial y fructífera. «Nos hemos emplazado a seguir trabajando de manera conjunta en aquellos proyectos que redunden en el bien de nuestros vecinos y que todavía deben ser abordados en la legislatura actual», añadió.

El concejal también aseguró que la prórroga de presupuestos no afectará a la materialización de los proyectos considerados fundamentales, como la instalación de rampas mecánicas en la calle Eguzkiagirre, las reformas del campo de fútbol de Lasesarre (ambas ya contratadas), o el abono a los empleados municipales de las cantidades económicas, en caso de que se apruebe la Valoración de Puestos de Trabajo.

La portavoz del PSE, Ana Belén Quijada, recordó que la obligación del gobierno local es la de «sentarse con el resto de grupos municipales para aprobar un nuevo presupuesto». Además, señaló que no ha habido encuentros con el PSE. «Hemos comprobado que se conservan las más de 30 iniciativas que logramos incluir el año pasado, como las ayudas a los jóvenes. Eso significa que las propuestas han tenido muy buena aceptación», defendió.

«Acuerdos exploratorios»

La representante de EH Bildu, María Solar, agradeció los «acuerdos exploratorios» mantenidos, si bien lamentó que hasta la fecha se hubiera «vetado el diálogo con el resto de partidos» y criticó «las prisas» que han imposibilitado un «debate profundo». «No era el momento, ya que una negociación presupuestaria de este tipo, requiere de tiempo, seriedad, planificación y dejar de lado intereses partidistas», valoró.

El portavoz de Irabazi, Eder Álvarez, lamentó que el proyecto de presupuestos presentado a las negociaciones «era en un 99% igual al del año pasado». «Pedíamos un cambio de políticas de mayor calado y no un simple cupo de enmiendas. Creemos que un acuerdo presupuestario tiene que ir más allá y mirar qué municipio queremos a medio plazo», apuntó. Álvarez agradeció la predisposición, si bien apostó por abordar cuestiones como la transición energética de los edificios municipales o la gestión de los residuos.

Su homóloga en el PP, Amaya Fernández, advirtió que esta decisión es fruto de «las luchas intestinas del PNV y el PSE, más exacerbadas cuando se aproximan las elecciones» y supone «una mala noticia» para los vecinos porque «impide generar proyectos nuevos de ciudad», Fernández criticó el «desbarajuste presupuestario» con sólo dos presupuestos aprobados en cuatro años.