Fallece Mikel Peña, el pequeño con el que se volcó Portugalete en su lucha contra el cáncer

El niño llegó a ser protagonista de un cómic solidario. /E. C.
El niño llegó a ser protagonista de un cómic solidario. / E. C.

La villa jarrillera llora la pérdida del niño de 12 años, que durante más de dos y medio plantó cara a su enfermedad

AZAHARA GARCÍA

Sus gafas de pasta y, sobre todo, su tímida sonrisa serán inolvidables para Portugalete. Mikel Peña, el pequeño del municipio jarrillero que sufría un raro tipo de cáncer, ya está en el cielo de los superhéroes. 'Mikelontxon', como así se le conocía de manera cariñosa y popular, ha fallecido este viernes por la tarde en su casa como consecuencia de la enfermedad a la que ha plantado cara durante más de dos años y medio. Una incesante lucha en la que la villa vizcaína se volcó con toda su alma, con numerosas iniciativas solidarias.

El crío, de tan solo 12 años, había logrado mantener a raya al monstruo que un día vino a verle. La alarma saltó hace un par de años cuando un simple dolor de tripa resultó ser un tumor hepático maligno en estado avanzado. Fue la peor de las noticias que uno pueda imaginar, pero Mikel, con el apoyo y amor incondicional de sus padres, conseguía seguir adelante, pese a la dureza de los tratamientos. Sin embargo, durante el último mes los tumores se le habían multiplicado y ya no podía levantarse de la cama.

La noticia del fallecimiento del pequeño ha dejado desolada a la villa. «En Portugalete todos le conocíamos por la gran cantidad de actividades que se han llevado a cabo en su nombre para ayudar a la lucha contra el cáncer», ha declarado el alcalde en funciones Mikel Torres. El primer edil ha afirmado sentir «una profunda tristeza por la muerte de una persona tan joven». A medida que la noticia iba corriendo por el pueblo, diferentes asociaciones y clubes deportivos de la localidad, así como representantes políticos de municipios cercanos, mostraron su tristeza por la pérdida del niño y mandaron mensajes de pésame a su familia.

Más de 30 meses ha durado la batalla de Mikel Peña contra el cáncer. Este pequeño luchador, ejemplo de valentía y fortaleza donde las haya, llegó a ser sometido a cinco intervenciones de pulmón y un trasplante de hígado. Para los profesionales que le han atendido hasta el último momento ha sido «lo más parecido a un milagro médico que han visto nunca», declaraba su padre hace unos meses a EL CORREO. El progenitor de Mikel, que se llama como su hijo, hacía alusión al extraño tumor que estaba atacando a su crío. «Lo tiene él y nadie más», aseguraba.

El valor de unas gafas

Este gigante de corta edad tocó la fibra a sus vecinos, pero también a figuras del deporte como Leo Messi, David Villa o varios jugadores del Athletic, que lucieron las pulseras naranjas y los carteles con sus inconfundibles gafas de pasta con el objetivo de dar visibilidad a este tipo de cáncer y aumentar el presupuesto para su investigación. «Esas gafas quedarán para siempre en nuestro recuerdo porque guardan la fuerza de quien fue un verdadero superhéroe», ha afirmado Torres compungido. Nada más conocer el fatal desenlace, el alcalde en funciones se puso ayer en contacto con la familia para transmitirles el pésame en su nombre y en el de toda la Corporación municipal.