Diez años de ballenas en Santurtzi

Dos participantes avistan un rorcual. / Gorka Ocio

Arranca una nueva temporada para avistar a estos cetáceos en la que los organizadores celebran el éxito durante esta década, que ha consolidadado a la localidad como uno de los mejores lugares para esta actividad

HELENA RODRÍGUEZSANTURTZI

Pocos podían imaginar hace diez años que Santurtzi iba a convertirse en uno de los destinos turísticos más destacados a nivel europeo para ver ballenas. Aquella iniciativa, que empezó con un barco pequeño que salía a alta mar en busca de cetáceos, se ha convertido hoy, gracias al programa 'Las Ballenas de Santurtzi' y la colaboración del Ayuntamiento de la villa y la Diputación, en una realidad que ha quedado reflejada en numerosas publicaciones internacionales.

La temporada de avistamientos acaba de empezar y con ella las expediciones a mar abierto, que, zarpando desde Santurtzi o Bermeo, se mantendrán hasta octubre. La fama de la localidad como lugar de contacto con grandes mamíferos marinos ha traspasado fronteras y cada vez más turistas acuden a vivir la experiencia. De hecho, la villa figura en las guías, junto con Tenerife, como unos de los dos mejores lugares de España para ver a estos gigantes.

El programa 'Las Ballenas de Santurtzi', liderado por Gorka Ocio, ha desarrollado centenares de excursiones a lo largo de esta década. En total, algo más de 8.000 personas. Con un éxito de avistamiento del 99%, las travesías priman el respeto al mar y a sus habitantes. Por eso, este año participan en una iniciativa pionera para recoger el plástico que encuentren en sus travesías.

200 roncuales han sido documentados por los responsables de 'La Ballena de Santurtzi'

En estos años ha habido hitos importantes y jamás imaginados. Porque ¿quién iba a pensar que se podía ver una ballena azul sin tener que viajar a Islandia o a la Patagonia? También ha se han avistado delfines, cachalotes, marsopas, tiburones azules y una larga lista de especies cuya vista está al alcance de muy pocos. Sin olvidar a las ballenas picudas o zifios de Cuvier, cuya colonia en las costas santurtziarras es muy apreciada ya que es una especie muy rara de ver en el resto de aguas europeas.

La labor turística, elogiada por el concejal Joseba Ramos por su impacto en la economía y promoción de la villa, se ve completada por un importante trabajo documental. Durante estos diez años se han datado y fotografiado más de 200 ballenas de la especie rorcual común, el segundo animal vivo más grande ha existido jamás. Gracias a ello, se ha constatado que los individuos que vienen «son los mismos año tras año».

'Haizea' y 'Diego'

«Tenemos identificadas cerca de 20 que han sido avistados hasta durante cuatro años seguidos», confirma Ocio. Es el caso de 'Baletxo', un rorcual común de los más grandes, 'Haizea', 'Bilbo', 'Diego', 'Mara' o 'Jeremy'. Todas las que repiten son bautizadas con el nombre de alguno de los viajeros que las avista desde el barco, lo que crea un vínculo muy curioso.

«Cada vez que volvemos a ver a ese ejemplar, se avisa por mail a la persona que le dio nombre y se le informa del estado del animal, de dónde se le ha visto y de la fecha del encuentro», explica. ¿Quién quiere tener una estrella con su nombre cuando puede compartir apelativo con uno de estos gigantes marinos?

Toda la información aquí

Contenido Patrocinado

Fotos

Vídeos