Detenida una mujer por su supuesta implicación en el incendio mortal de Barakaldo
La Ertzaintza investiga las causas del suceso que provocaron la muerte de un hombre tras lanzarse por la ventana para huir de las llamas
El pasado 13 de noviembre, de madrugada, un incendio originado en un edificio de cinco alturas calcinó un piso en Barakaldo, en el barrio de ... Urban, situado entre la estación de tren y las antiguas oficinas centrales de Altos Hornos. El incidente, que solo afectó a una vivienda del tercer piso, dejó tres heridos y un hombre fallecido, de 38 años, a consecuencia del «politraumatismo craneal severo» que sufrió tras saltar por la ventana para huir de las llamas. Un incidente, que según ha podido saber EL CORREO, está siendo investigado por la Ertzaintza ya que parecen existir indicios que apuntan a que el fuego se pudo originar de manera intencionada, y no debido a algún accidente.
Esta hipótesis, a la que llegan los investigadores tras analizar la vivienda situada en el número 2 de la calle El Carmen, y después de cruzar información con la Policía Local, se tradujo este martes en la entrada y registro en un domicilio de la misma localidad por parte de agentes del cuerpo de seguridad autonómico. Posteriormente, se procedió a la detención de una mujer, de 44 años, por estar supuestamente implicada en el caso. Al parecer, un testigo vio huir a esta persona del edificio en el que se produjo el incendio antes de que se desataran las llamas que obligaron a su desalojo y que finalmente se cobraron una vida. La arrestada fue trasladada a dependencias policiales para continuar con las diligencias. A su finalización será puesta a disposición judicial. La Ertzaintza, desde Sestao, mantiene abierta la investigación.
Este suceso puso el foco sobre un gran problema de convivencia que se llevaba arrastrando desde hacía unas dos décadas en el bloque, ya que los vecinos del mismo y de otros edificios colindantes aseguraron que los incidentes en la vivienda afectada, que carecía de suministro eléctrico, eran «frecuentes» y que la Policía había acudido allí en innumerables ocasiones. «Hace no mucho hubo un apuñalamiento entre los que estaban. Cualquier día la iban a liar. Se veía venir», manifestó a este periódico tras el incendio un vecino del barrio.
El Ayuntamiento confirmó que solo figuraba una persona como empadronada en el piso, quien terminó falleciendo en el hospital de Cruces unas horas después de saltar al vacío. El hombre contaba con antecedentes, había sido detenido en varias ocasiones e incluso había pasado por prisión. Los vecinos le habían denunciado «por mala convivencia y por dañar elementos comunes». También estaba acusado de cometer varios robos, «encontrando en algunas ocasiones enseres en su vivienda que no se podía acreditar que fueran de su propiedad», tal y como apuntó el concejal de Seguridad Ciudadana, Ángel Madrazo.
Armas blancas
Según relataron los vecinos, el piso siempre estaba frecuentado por varias personas «conflictivas», y existía una «gran preocupación» y también «miedo» entre los residentes, ya que era habitual que portasen armas blancas. De hecho, tal y como resaltaron a este periódico, uno de los tres heridos leves afectados por el incendio (dos sufrieron inhalación de humo y otro quemaduras), «estaba una semana antes paseando con un cuchillo porque no le dejaban entrar en la vivienda».
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