Desconvocada la huelga en el Kbus de Barakaldo

Imagen de una de las manifestaciones de los trabajadores por el municipio fabril./Sergio Llamas
Imagen de una de las manifestaciones de los trabajadores por el municipio fabril. / Sergio Llamas

La empresa y la plantilla llegan a un acuerdo que recoge mejoras salariales y una progresiva reducción de la jornada laboral

SILVIA OSORIOBarakaldo

El conflicto laboral en el Kbus de Barakaldo ha llegado a su fin. Tras varios meses de protestas, el sindicato ELA ha anunciado que ha desconvocado las jornadas de huelga previstas por la plantilla tras alcanzar un acuerdo con la dirección de la empresa que explota el servicio del autobús urbano de la segunda urbe vizcaína. En él se incluyen mejoras salariales y una reducción progresiva de la actual jornada laboral, principales reivindicaciones de los trabajadores.

Así, el pacto suscrito con Transitia contempla incrementos salariales y de pluses de «más del 13%» y una reducción progresiva de jornada, desde las 1.720 horas actuales a las 1.592 horas en tres años», han afirmado desde el sindicato. Asimismo, regula la contratación del personal eventual mediante una bolsa de trabajo y «elimina la precariedad», convirtiendo todos los contratos actuales en indefinidos a jornada completa, entre otras cuestiones.

La plantilla, formada por una veintena de empleados, comenzó sus protestas el pasado mes de diciembre, convocando la primera huelga del servicio en sus siete años y medio de vida. Los trabajadores salieron a la calle para denunciar que sus condiciones laborales permanecían congeladas desde la creación del servicio, en abril de 2011. Además, se encontraban lejos de las de otros profesionales de transportes urbanos de viajeros, ya que el personal del Kbus venía realizando más de 150 horas más de trabajo que los empleados de Bizkaibus o Bilbobus.

Nueva licitación

El acuerdo llega «en un momento importante», precisaron desde ELA, para el servicio del Kbus, ya que afronta la aprobación de la licitación del nuevo contrato para los próximos diez años. El proyecto presentado por el equipo de gobierno se quedó sobre la mesa en el último pleno por falta de apoyos. A juicio del sindicato, la nueva licitación «deberá garantizar las condiciones de la plantilla e ir precedido del suficiente estudio, discusión y consenso para dar el mejor servicio al ciudadano de Barakaldo».