Siete años por dejar inconsciente de un puñetazo a un hombre y patearle después la cabeza en Barakaldo

El ataque se produjo en la calle Juan de Garay./Google
El ataque se produjo en la calle Juan de Garay. / Google

Como consecuencia de estos hechos, ocurridos el 21 de febrero de 2016, la víctima sufrió lesiones que pusieron en peligro su vida

EL CORREO

La Audiencia Provincial de Bizkaia ha condenado a un vecino de Erandio, de 27 años, a una pena de 7 años de prisión por un delito de homicidio en grado de tentativa tras propinar en 2016 una paliza a un varón, sin que mediase provocación previa, en la que llegó a dar patadas y pisar la cabeza de la víctima. Además, los jueces imponen al condenado, que se encuentra en situación de prisión provisional por esta causa, un pago, en concepto de responsabilidad civil, de 4.050 euros por las lesiones sufridas y de otros 2.000 euros por las secuelas de la agresión.

Según recoge la sentencia, se considera probado que hacia las 5.15 horas del 21 de febrero de 2016, el acusado propinó un puñetazo en la cara a la víctima en la calle Juan de Garay, y le derribó al suelo e hizo perder el conocimiento.

En ese momento, el procesado, «conociendo el peligro que iba a suponer para la vida de su víctima y asumiendo el probable resultado letal, se puso sobre él y le propinó puñetazos en ambos lados de la cabeza, para a continuación levantarse y darle patadas en la cabeza, llegando a pisársela», indica la resolución judicial.

Como consecuencia de estos hechos, la víctima sufrió lesiones consistentes en traumatismo craneoencefálico con marcado hematoma de partes blandas en el facial izquierdo y en región parietal derecha; fractura compleja de la rama mandibular izquierda con discreto desplazamiento de fragmentos; fractura de los huesos propios de la nariz tabique nasal óseo y lamina perpendicular del etmoides; así como múltiples heridas y hematomas en la región malar izquierda.

Estas lesiones supusieron un «compromiso vital» para la víctima, requiriendo para su sanidad, además de la primera asistencia facultativa, tratamiento médico que consistió en cirugía urgente plástica para la reducción cerrada de fractura condilar izquierda más fijación intermaxilar y reducción parcial de fractura de huesos propios nasales, que no pudo ser taponada por intubación nasal, así como sutura de las heridas.

Las lesiones tardaron en estabilizarse un total de 60 días, de los que 15 fueron de estancia hospitalaria y los 45 restantes de incapacidad para sus labores habituales, restándole como secuelas una discreta desviación nasal hacia la derecha, cicatriz lineal de unos 1,5 centímetros de longitud en hemilabio inferior izquierdo, cicatriz hipercrómica de un centímetro aproximado en el ala nasal izquierda, tenue cicatriz en forma de X en la punta nasal y cicatriz postsutura de 2,5 centímetros en cara posterior del codo izquierdo.