El colegio El Regato, premiado en la final estatal de la First Lego League

Las diez alumnas de bachillerato contactaron con profesionales para su investigación. / EL REGATO
Las diez alumnas de bachillerato contactaron con profesionales para su investigación. / EL REGATO

El centro fabril consigue el triunfo en la categoría de Investigación con un traje de electrodos que ayude a conservar los músculos de los astronautas

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

Parece ciencia-ficción, pero el proyecto de un 'electrotraje' que ayude a los astronautas a ejercitar los músculos mediante impulsos eléctricos ha dejado muchas bocas abiertas a su paso. Este mismo fin de semana el invento, ideado por una decena de estudiantes de primero de bachillerato del colegio baracaldés El Regato, se ha hecho con el primer puesto en la categoría de Investigación de la First Lego League (FLL), en la final estatal celebrada en Tenerife.

Irati Larrea, Nagore Vidales, Maider Lozano, Candela de los Santos, Irati Álvarez, Itsasne Presumido, Jone García, Irantzu Zabala, Teresa Etxebarria y Jasone Román son las mentes detrás de este ingenio, que se basa en los electrodos que envían impulsos eléctricos para practicar ejercicio de forma pasiva. El grupo, que cuenta con el apoyo de los profesores del centro Garikoitz Álvarez y Txetxu Guarrotxena, ha tomado como nombre 'Women's Space Technology Agency' (o Agencia de Tecnología Espacial de Mujeres) para reivindicar su carácter femenino.

Aunque la FLL es una competición internacional entre centros educativos, en la que El Regato lleva compitiendo desde la primera edición celebrada en Euskadi hace diez años, estas diez jóvenes estudiantes no han dudado en llamar a la puerta de los profesionales del sector. «Han estado visitando diferentes empresas de ingeniería de orientación, como las de Sener, o empresas de robótica ARM. La verdad es que los jueces se han quedado impresionados con el trabajo que han hecho», destacó Guarrotxena. Para el diseño del traje han llegado a contactar con un astronauta de la agencia espacial europea, lo que ha distinguido su investigación por encima de los otros 55 proyectos presentados en la final estatal.

«Con posibilidades»

Si bien su participación en la competición ha terminado este fin de semana, ya que la distinción de mejor investigación no otorga el pase a la final mundial que se disputará el próximo mes en Detroit, el grupo todavía no abandonará completamente el proyecto, que iniciaron en septiembre en las clases de tecnología. «La idea está bastante desarrollada y los profesionales con los que han estado hablando les dicen que tiene posibilidades», planteó el profesor de El Regato.

Todavía falta plasmar el proyecto en un traje acabado, porque el prototipo que tienen ahora lo han hecho con un equipo de electroestimulación de fitness. «Los jueces destacaban que aunque el desafío del concurso era para buscar soluciones a los problemas que surgirían de estar un año en el espacio, esto se podía trasladar fácilmente a la sociedad para ayudar por ejemplo a personas con escasa movilidad, o esclerosis múlitple», destacó Guarrotxena, que recordó que ahora las alumnas tienen que seguir con el ritmo de las clases. «Para ellas esto ha supuesto un aprendizaje increíble», destacó.