Barakaldo construye futuras científicas

Las jóvenes fabriles se llevaron el gato al agua ante un centenar de rivales./Innobasque
Las jóvenes fabriles se llevaron el gato al agua ante un centenar de rivales. / Innobasque

Alumnas del colegio de El Regato consiguen el billete para la final estatal de la First Lego League del próximo 23 de marzo en Tenerife

DIANA MARTÍNEZBarakaldo

Diez alumnas del colegio El Regato de Barakaldo han demostrado que en la segunda urbe vizcaína hay buenos mimbres en materia científica. El centro fabril se ha llevado el gato al agua en la décima edición del First Lego League (FLL) Euskadi, un torneo escolar mundial para fomentar la vocaciones científicas y tecnológicas impulsado por la Agencia Vasca de la Innovación-Innobasque. En esta ocasión, el tema del concurso se centraba en los problemas que surgen en los viajes de larga duración al espacio. Y ahí, la estudiantes baracaldesas han dado con la tecla. Women's Space Technology Agency, un equipo liderado por alumnas de 1º de Bachiller, se ha abierto paso en un sector tradicionalmente dominado por el género masculino y lo ha hecho por todo lo alto. Este pasado fin de semana se llevaron el primer premio ante un centenar de rivales y el 23 de marzo acudirán a la final estatal que se celebrará en Tenerife.

Itsasne Presumido, Irati Larrea, Nagore Vidales, Irati Álvarez, Maider Lozano, Candela De Los Santos, Jone García, Irantzu Zabala, Teresa Etxebarria y Jasone Román, todas de 16 años, se ganaron al jurado con un traje con electroestimuladores que evita la pérdida de masa ósea y fibra muscular en el espacio. En él 20 minutos equivalen a una hora y media de trabajo de musculación en un gimnasio. «Está demostrado que ese trabajo en el espacio podría ser beneficioso para los astronautas», explicó el entrenador del equipo, Garikoitz Álvarez, profesor de física y tecnología en el centro baracaldés.

Una vez al mes, los astronautas deberían añadirle al 'electrotraje' unos sensores que recogen la información de sus músculos, que será enviada a la Tierra para poder hacer un seguimiento de su salud. Las alumnas presentaron un presupuesto real de alrededor de 40.000 euros –solo en materiales–, sin contar el coste de aplicación, investigación y creación del programa. «El traje es algo viable», añadió el director del proyecto, quien afirmó sentirse «muy orgulloso» de su pupilas. «Es un premio para ellas por todo el trabajo que han realizado. Lo que más me satisface es todo lo que han aprendido».

Financiación para el viaje

Las jóvenes han sido capaces de encontrar una solución a un problema real al que se enfrenta la NASA, así como conseguir patrocinadores –unas veinte empresas– para hacer realidad el proyecto. «Que después de todo ese esfuerzo queden las primeras de sesenta equipos, me alegra mucho», destacó el entrenador, quien ha compartido el trabajo con otro profesor de Tecnología, Txetxu Guarrotxena.

Este camino hacia el éxito dio comienzo al principio del curso. Desde entonces, estas alumnas han dedicado al proyecto las cuatro horas semanales de Tecnología, bastantes recreos a lo largos del año, así como diversas tardes y sábados por la mañana. Han trabajado a destajo. También acudieron a un centro de electroestimulación, donde estuvieron probando máquinas de electrodos y recabando la información pertinente de los expertos para su estudio.

Estas futuras promesas de la ciencia también se moverán a partir de ahora para buscar financiación propia, la que costee el viaje a Tenerife. «Espero que den lo mejor de ellas mismas. Y si llegamos a la final mundial en Detroit, estupendo», remarcó Álvarez.