Barakaldo aprueba por unanimidad la llegada del Kbus a Burtzeña y Kastrexana

Los nuevos autobuses utilizarán combustibles alternativos. / F. G.
Los nuevos autobuses utilizarán combustibles alternativos. / F. G.

El pleno da luz verde al nuevo contrato, que amplía su presupuesto hasta los 26 millones de euros en diez años para incluir mejoras salariales

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

El Kbus será finalmente una realidad en los barrios de Burtzeña, Kastrexana, Kadagua, La Dinamita, Zubileta y Las Delicias. Los pliegos del autobús urbano de Barakaldo, que en el mes de febrero volvieron a quedar sobre la mesa, salieron ayer finalmente adelante con el apoyo de todos los grupos en un pleno extraordinario en el que algunos concejales lanzaron su despedida ante la proximidad del fin de la legislatura.

Tras la aprobación de un crédito adicional el pasado jueves, durante el pleno ordinario, la futura licitación incrementará la partida prevista en 300.000 euros anuales. De esta manera llega a los 26 millones en sus diez años de vigencia, para cubrir las mejoras salariales acordadas entre la hasta ahora adjudicataria y la plantilla, tras meses de huelga.

La alcaldesa, Amaia del Campo, agradeció ayer la «responsabilidad» de todos los grupos por anteponer los intereses de los barrios a los que se extenderá el servicio. El concejal de Urbanismo, Infraestructuras y Servicios, Jon Andoni Uria, señaló entre las mejoras introducidas desde febrero la obligación de emplear vehículos que usen combustibles alternativos, como marca la nueva ley de sostenibilidad energética que entrará en vigor el próximo año. El edil también remarcó el compromiso a introducir otras posibles mejoras y ajustes solicitadas en el futuro, para lo que el contrato prevé modificaciones anuales de hasta un 20% de la partida.

La concejal del PSE, Ana Belén Quijada, lamentó que otras zonas como Kareaga queden fuera del servicio, así como la falta de un 'gautxori', paradas a demandas para las mujeres o un incremento de frecuencias que se ajuste a las necesidades reales de los usuarios. «En todo caso no vamos a dejar de cumplir el compromiso adquirido con los vecinos en el programa electoral del 2015 y del 2019», manifestó.

También Endika Abad, de EH Bildu, señaló «deficiencias en el proyecto», si bien se alegró de las rectificaciones realizadas desde febrero y del reconocimiento por parte de la empresa y del equipo de gobierno a las demandas de los trabajadores. «Las instituciones tienen que ser permeables a los conflictos», apuntó Abad, que defendió que «el pleno debe sacar proyectos adelante, pero no de cualquier manera».

Por su parte, el portavoz de Irabazi, Eder Álvarez, recordó «el tortuoso viaje del Kbus durante la legislatura», desde que se anunció la licitación por primera vez en junio de 2017, y denunció nuevamente la falta de un plan de movilidad urbana sostenible en el municipio, que ha llevado a debatir sobre el autobús urbano «sin una fotografía completa de las carencias y necesidades de la movilidad en Barakaldo». El concejal del PP, Víctor Rodríguez, también echó en falta el plan de movilidad, y argumentó su apoyo al tratarse de «un proyecto estratégico».

Solución al parking

El otro punto aprobado en el pleno, también con la unanimidad de todos los grupos, fue la cesión de la explotación del parking de la Herriko Plaza a la empresa APK 91 para zanjar «uno de los procesos judiciales más antiguos que recuerda este Ayuntamiento», como apuntó ayer Uria. Así se confirma el acuerdo con las empresas y se pone fin al litigio iniciado en 1998, cuando el Consistorio resolvió el contrato con la adjudicataria inicial (Ormak Egin), que atravesaba problemas económicos.