El Ayuntamiento de Barakaldo reduce la deuda viva a su mínimo en 20 años

La reforma del estadio de Lasesarre es una de las grandes obras para este 2019./Jordi Alemany
La reforma del estadio de Lasesarre es una de las grandes obras para este 2019. / Jordi Alemany

En la última legislatura ha caído a la mitad, de 22 a 10,6 millones de euros, lo que la sitúa en un 9,18% de los ingresos corrientes que tiene el Consistorio

SERGIO LLAMAS BARAKALDO.

El Ayuntamiento de Barakaldo ha cerrado el pasado ejercicio con un remanente de tesorería de 12,4 millones de euros, lo que ayer le permitió al equipo de gobierno (PNV) afirmar que en la última legislatura el Consistorio ha reducido su deuda viva a la mitad, pasando de 22 a 10,6 millones de euros. El nivel de endeudamiento actual equivale a un 9,18% de los ingresos corrientes que maneja la institución local. «Es la menor cifra de los últimos 20 años», reivindicó el concejal de Hacienda, Danel Sola.

Los portavoces municipales remarcaron que el remanente obtenido permitirá afrontar este año proyectos anunciados como la construcción de las rampas mecánicas de Eguzkiagirre, la reforma del campo del Barakaldo Club de Fútbol en Lasesarre, así como la puesta en marcha de medidas que fomenten la empleabilidad y otras mejoras en equipamientos públicos.

El concejal de Hacienda destacó la reducción en la cifra de endeudamiento vivo, que atribuyó a una gestión eficaz y a un rigor en el gasto público. «Hemos logrado sanear las cuentas del Ayuntamiento, afrontando el pago de sentencias millonarias y manteniendo los servicios municipales. Pero también hemos logrado poner en marcha nuevos servicios para mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos», manifestó el edil.

Sola señaló que en pasadas legislaturas la cifra de endeudamiento no había bajado nunca del 20%, «e incluso había llegado a alcanzar el 55% en algún momento». El remanente cosechado durante el 2018 ha sido posible gracias a un aumento del 12,54% en el aumento de los ingresos del Ayuntamiento de Barakaldo con respecto al ejercicio anterior. Estos números son fruto del incremento en un millón de euros en la recaudación del Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras (ICIO), y de 800.000 euros en el Impuesto de Actividad Económica (IAE). «Esto nos indica que Barakaldo ha comenzado a generar mayor actividad económica», razonó el responsable local del área de Hacienda.

A todo ello se le suman también los 7,3 millones de euros más, respecto al 2017, ingresados a través de Udalkutxa. «Teniendo en cuenta que el ajuste de ingresos por Udalkutxa ha sido importante durante toda la legislatura, con dos ejercicios en los que incluso la liquidación además ha dado a devolver, el aumento de este año servirá también para recuperar el nivel de financiación por esta vía que supone a día de hoy la principal fuente de ingresos del Ayuntamiento», matizó el concejal.

El gasto sube un 4%

El gasto municipal también ha crecido, aunque lo ha hecho sólo en una tercera parte que los ingresos: el 4%. De esta manera, el remanente bruto del ejercicio llega hasta los 19,4 millones de euros, si se incluyen las sociedades y organismos municipales dependientes del Consistorio, de los que 7 ya están comprometidos para el pago de contratos y facturas ejecutadas en 2017.

El equipo de gobierno del PNV aseguró ayer que el remanente del presupuesto no gastado ayudará a acometer las inversiones previstas en 2019. Según afirmaron, se trata de obras necesarias en la ciudad que han tenido que esperar por falta de disponibilidad presupuestaria, como la reforma del campo de fútbol de Lasesarre que por sí sola obligará a desembolsar un millón de euros.

No es la única instalación deportiva pendiente de actuación, por lo que también se intervendrá en otros campos deportivos como La Siebe, Zuazo o Serralta, «con los que la Barakaldo tiene una deuda histórica debido a la falta de inversión», añadió Sola. También habrá nuevos equipamientos en los barrios y proyectos que impulsen la empleabilidad.