Los alumnos de Trueba regresan a Barakaldo dos meses después del cierre de su anterior Instituto

Este fin de semana hubo una jornada de puertas abiertas para conocer el centro./Sergio Llamas
Este fin de semana hubo una jornada de puertas abiertas para conocer el centro. / Sergio Llamas

Los más de 400 escolares, que habían sido realojados temporalmente en el centro Artazu Goikoa de Bilbao, han retomado esta mañana las clases en la antigua escuela de Ingenieros de Minas

SERGIO LLAMASBarakaldo

Dos meses después de su salida precipitada del Instituto Trueba, por los graves problemas de cimentación descubiertos en el inmueble de 1965, los 408 alumnos que habían sido trasladados al centro Artazu Goikoa de Bilbao han retomado esta mañana sus clases en Barakaldo. Lo han hecho en la antigua escuela de Ingenieros de Minas, donde desde hace un par de años ya estudiaban 130 de sus escolares de los cursos de Bachillerato.

El día de hoy está siendo la prueba de fuego a las largas jornadas de trabajo y planificación realizadas para completar el segundo y definitivo traslado –al menos durante los próximos años– del alumnado. «Estoy muy satisfecho con cómo ha salido todo», ha reconocido esta mañana el director del Instituto Trueba, Ricardo Ortiz, que ha remarcado «la implicación de todo el mundo: empezando por el alumnado y el profesorado».

Según ha afirmado, para ello ha sido necesario trabajar muchos sábados y domingos. «Ayer por la noche todavía había gente trabajando. Ha sido necesario trasladar cuatro aulas de informática de 200 mesas… Nadie nos lo había pedido, pero la gente ha hecho un esfuerzo extra. Teníamos claro que con una entrada traumática era suficiente», ha señalado en relación al repentino traslado de las instalaciones a Bilbao, tras el cierre del anterior centro el pasado 4 de diciembre. Las clases se están desarrollando ya con normalidad en el horario habitual –de 8.00 a 14.00 horas–, en lugar del utilizado los dos últimos meses, en el que se ha empezado a las 8.30 horas, por los traslados en autobús, y se ha recortado cada clase en cinco minutos.

Ahora también hay autobuses para facilitar la llegada a los alumnos más alejados de Trueba, aunque algunos escolares tienen el nuevo centro más cerca de sus casas. «Está funcionando desde el primer día con cuatro paradas cerca de Trueba y en los puntos más alejados como Rontegi o Urban», ha explicado Ortiz.

«Normalidad» en clase

También el profesorado del centro ha señalado la «normalidad» de la jornada de hoy. Únicamente quedan por solucionar pequeñas cuestiones como la falta de algunas cortinas –solicitadas hace semanas– para evitar molestias por los rayos del sol. «Hay carteles en los pasillos explicando dónde está cada cosa y el material ya está en las clases», han comentado.

A mediodía los alumnos han disfrutado por primera vez de su nuevo patio. «Está mejor que el que teníamos en Bilbao», han asegurado los alumnos Mohamed Semlali y Kike Leioa, que se han reconocido satisfechos con el cambio. «Ha costado encontrar algunas cosas, pero nos acostumbraremos», han añadido Mar Carmen Nsue y Kelly Andrade, de 2º de la ESO. Algunos estudiantes, como Miguel Ángel Murillo, de 1º de la ESO, tienen el nuevo centro más cerca de casa que el original de Trueba, por lo que han tenido que madrugar menos. «Me queda al lado. Es una ventaja», ha afirmado.

Sus compañeros de clase, Jaime Gazapo y Aarón Hernández, han tenido que caminar un poco más, pero también han destacado la mejoría. «Esto es mucho más grande que el sitio en el que estábamos», han celebrado. Al no estar cubierto el patio, para los días de lluvia el alumnado cuenta con una ludoteca de 200 metros cuadrados provista de mesas de ping pong y futbolines, además de amplios pasillos con bancos y papeleras.

El de hoy tampoco ha sido el primer contacto con las instalaciones para todo el mundo. El sábado la mitad del alumnado, aproximadamente, participó en una jornada de puertas abiertas para conocer el nuevo centro. «No había precedente y hemos tenido que resolver todo en el menor tiempo posible, pensando en la mayoría. Para el próximo curso haremos mejoras. Nos han explicado que todo el derribo y la construcción del nuevo centro se está realizando por proceso de urgencia, pero es un tema de años», ha advertido el director