El parque cultural y ambiental de la minería ultima su construcción en Abanto

El estado actual de las nuevas instalaciones, que están ya muy avanzadas./
El estado actual de las nuevas instalaciones, que están ya muy avanzadas.

Estas instalaciones, en la corta de Concha II, complementan al actual museo, que el año pasado batió su récord de visitas con 16.231

SERGIO LLAMASabanto

Aunque la explotación finalizara hace décadas, la mina de Gallarta no ha dejado de generar riqueza. Al trabajo realizado desde el Museo de la Minería del País Vasco, que en 2016 registró su mujer cifra con 16.231 visitantes, se le sumará este año la apertura del futuro parque cultural y medioambiental, a los pies de la corta de Concha II. La alcaldesa de Abanto, Maite Etxebarria, anunció ayer que los trabajos de construcción están a punto de concluir, y darán paso a la adecuación del interior para su puesta en marcha a mitad de año. «Tendrá que coordinarse en contenido con el museo y con el centro de interpretación de Peñas Negras. Podría abrir para finales de este semestre o principios del siguiente», calculó.

Se reinicia el proceso para proteger la mina Bodovalle

La mina de Gallarta cuenta con apoyo institucional. Bodovalle está de nuevo en la recta final para ser declarada Bien Cultural Calificado en la categoría de Conjunto Monumental, tras la publicación en el Boletín del País Vasco la incoación del expediente, que ahora está en plazo de alegaciones.

Es la tercera vez que pasa por este proceso. La primera resolución del Gobierno vasco se inició en junio de 2010 y se ratificó en noviembre de 2011, pero quedó anulada por el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco tras dos recursos contenciosos-administrativos que hacían referencia a la falta de información sobre los costes económicos que suponía su conservación y sobre la delimitación geográfica de la misma.

Superado ese primer escollo, en enero de 2016 se incoó un nuevo expediente al que presentaron un montón de alegaciones, entre ellas, de la Fundación Museo de la Minería del País Vasco, la Diputación, el Departamento de Desarrollo Económico y Competitividad del Gobierno Vasco y los Ayuntamientos de Ortuella y Abanto. La aprobación parcial de algunas de estas reclamaciones supusieron «un cambio sustancial en el ámbito de delimitación, en la descripción y en el régimen de protección», según advirtió el Departamento de Cultura y Política Lingüística.

Por eso ahora se ha decidido incoar de nuevo el expediente y abrir un nuevo periodo de información pública que finalizará en febrero. Ayer, en el museo minero se trabajaba en las nuevas alegaciones. Además de pedir que el ámbito de protección incluya una cuadra antigua entre otras estructuras, solicitud rechazada el año pasado, también demandarán más concreción en el tipo de trabajos que se pueden realizar en la mina.

El 16 de octubre de 2015 se colocó la primera piedra del centro de interpretación del parque cultural y ambiental de la minería, con una inversión de 1,84 millones de euros procedentes del Gobierno vasco y la Diputación, así como con el apoyo del Ayuntamiento de Abanto. Entonces se decidió aprovechar la estructura levantada años antes para albergar la nueva sede del museo minero, paralizada por falta de financiación.

El edificio dispone de 2.000 metros cuadrados de exposición, con un auditorio y una sala multiusos. Sus terrazas y ventanales lo convierten en un mirador hacia el corte geológico de la mina Concha II, con 700 metros de longitud y 350 de anchura. «El 2017 llega con mucha ilusión gracias a este proyecto, eje estratégico de todos los recursos mineros, medioambientales y culturales de la comarca», incidió la alcaldesa. «Ha llegado el momento de reconocer a Abanto y a su entorno como se merecen», añadió.

Centrado en lo local

La labor de las nuevas instalaciones será complementaria y se espera que potencie la llegada de visitantes al actual recinto. Precisamente, este ha reforzado en los últimos dos años su número de visitas. La directora Haizea Uribelarrea, destacó ayer que en 2015 se rompió por primera vez el techo de los 15.000 visitantes. «Antes nos solíamos mover por los 12.000 o 13.000. El año pasado decidimos esperar a ver si se trataba de un pico, pero en 2016 superamos esa cifra en mil personas», celebró.

La mayoría de visitantes proceden de Bizkaia (13.696 en 2016), Gipuzkoa (752) y Álava (464), seguido muy de cerca por Navarra. También destacan Cantabria (158) y Madrid (140). La llegada de extranjeros ha sido básicamente testimonial, aunque se han registrado turistas procedentes de Rusia, Perú, Países Bajos, México y hasta Japón. «Seguimos centrados en lo local, contamos la historia de la minería del País Vasco. Estamos muy ligados a los centros escolares y al contenido que se enseña en estos colegios sobre los cambios sociales, este sector y la industrialización de Bizkaia», puntualizó la directora. Solo el año pasado 4.413 alumnos vizcaínos visitaron sus instalaciones.

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