Barakaldo abrirá el primer albergue de la comarca en Lasesarre a mediados del 2017

Vista exterior del polideportivo de Lasesarre./
Vista exterior del polideportivo de Lasesarre.

El Ayuntamiento invertirá 250.000 euros en acondicionar las instalaciones, que tendrán capacidad para 28 personas sin hogar

SERGIO LLAMAS

El albergue permanente para personas sin hogar de Barakaldo será una realidad en un plazo de seis a ocho meses. Así lo anunció este lunes la alcaldesa, Amaia del Campo, quien señaló que la acogida se realizará en un local de 343 metros cuadrados del polideportivo de Lasesarre que permanecía sin uso. El Ayuntamiento invertirá 250.000 euros en acondicionar las instalaciones, las primeras de este tipo en la Margen Izquierda y una de las pocas que existen en Bizkaia.

Los trabajos servirán para dotarlas de una zona de admisión y administración, una sala de intervención social, un comedor, una unidad de higiene y un espacio de dormitorio. Será un servicio con capacidad para 28 personas, tanto hombres como mujeres. De esta manera, podrá cobijar a dos personas más que el actual refugio invernal, abierto por primera vez en 2012 y que ha funcionado de manera continuada desde noviembre del pasado año.

EN DATOS

Pionero. Será el primer albergue de este tipo en la Margen Izquierda y el único del entorno junto a las instalaciones de Bilbao.
Usuarios. Tiene hueco para 28 personas. El refugio invernal, con capacidad para 26, recibía al día a entre 12 y 15 beneficiarios.
Provisional. Hasta que terminen las obras, el refugio invernal se traslada a las viviendas municipales de la calle Murrieta.

Frente a las esterillas y los sacos de dormir repartidos en un local multiusos del polideportivo de Lasesarre que ofrece el albergue temporal, el nuevo servicio dispondrá de camas e instalaciones fijas. La alcaldesa reiteró ayer que desde su llegada al gobierno no estaba de acuerdo con las condiciones del refugio invernal: «No tiene las características necesarias para que las personas que no tienen donde dormir puedan descansar seguros y en condiciones óptimas». Por eso, y mientras se acondiciona el albergue permanente, el Consistorio trasladará a sus usuarios hasta las viviendas municipales de la calle Murrieta, en la antigua alhóndiga.

Se trata de los pisos que la Diputación usaba hasta hace dos años como centro de acogida de menores y que desde entonces había permanecido sin un uso oficial. Hace ahora un año, el Consistorio planteó la posibilidad de cobijar allí a refugiados sirios después de que el Pleno pusiera las instalaciones municipales al servicio del Gobierno vasco para atender la emergencia internacional. En octubre, tres familias del municipio, compuestas por cuatro adultos y tres menores que carecían de un hogar, se instalaron sin permiso en las casas. El Ayuntamiento puso su caso en manos de los servicios sociales municipales e inició un proceso de desalojo que culminó el 20 de julio. Posteriormente, tapió la entrada del inmueble.

El concejal de Acción Social, Mikel Antizar, avanzó que en los próximos días se reacondicionarán los pisos de Murrieta para poder albergar a los usuarios del refugio invernal. En abril de este 2016, después de tres años abriendo solo en la temporada de más frío, el equipo de gobierno ya se comprometió a mantener el servicio operativo de manera continuada hasta disponer del albergue permanente.

El local en el que se instalará el albergue definitivo estaba originalmente destinado a oficinas. Sin embargo, un problema de filtraciones de cloro en las instalaciones impidió su uso. «Ese caso ya ha sido subsanado», tranquilizó Antizar, quien incidió además en que las obras de adecuación garantizarán todas las medidas de seguridad del recinto. Actualmente allí ya se realizaba la admisión de los usuarios del refugio invernal, así como las cenas.

Servicio mancomunado

La alcaldesa añadió que el nuevo servicio permanente, como ya ocurría con el refugio invernal, estará gestionado por el área de Acción Social y por la asociación Goiztiri, con la que el Consistorio colabora desde hace tiempo para hacer realidad el albergue. Además de cobijo, cena y seguridad, en él ofrecerá también la atención de los educadores sociales.

El albergue estará completamente financiado por el Ayuntamiento de Barakaldo, que todavía no conoce el coste exacto que le supondrá. No obstante, el equipo de gobierno sigue trabajando con el resto de municipios de la Margen Izquierda para diseñar un servicio mancomunado. «Estamos definiendo los diferentes servicios que nos marca el decreto de cartera y cómo los distribuimos, pero va a ser un trabajo lento y mientras eso se produce no podemos estar parados», afirmó Antizar.