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Mikel ha recibido el apoyo de todos sus compañeros. / Fernando Gómez

«Denok gara Mikel»

  • Padres, compañeros y profesores del colegio de Mikel, el niño de 10 años de Barakaldo con una grave alergia por la que rechaza cualquier alimento, se movilizan para denunciar que se le haya retirado la auxiliar que le preparaba su dieta especial

Mikel ha recibido este martes el apoyo de todos sus compañeros. Los amigos del pequeño, junto a sus familias y profesores, se han plantado en la puerta del colegio para pedir que el pequeño vuelva a ser atendido por la auxiliar que le preparaba su dieta especial durante las clases. Este niño, un baracaldés de 10 años, sufre una grave alergia por la que rechaza los alimentos. Hasta hace nada, era impensable verle comer una simple rodaja de chorizo -que se ha convertido ahora en un auténtico manjar para el chaval-.

Hasta hace un año y medio, Mikel solamente podía alimentarse de batidos de aminoácidos. Esta extraña enfermedad, 'alergia alimentaria múltiple no mediada por IgE -inmunoglobulina E-', hace que su organismo rechace cualquier tipo de comida. Su sistema inmunitario interpreta que los alimentos son un veneno y reacciona agresivamente con una sintomatología de fuerte dolor abdominal, diarrea, vómitos... que le podría acarrear la muerte.

Tras una dura batalla, el crío ha conseguido tolerar algunos alimentos. Sin embargo, ahora su familia se ve inmersa en otra batalla. Con la retirada de la auxiliar que le ayudaba con sus necesidades de alimentación en el horario escolar, sus padres reclaman que con 10 años aún no tiene la capacidad de atender sus necesidades él solo. «En el colegio nos dicen que debe ser autónomo, pero el crío no está preparado para ello. Ha quedado desatendido, a pesar de que los informes médicos dicen que necesita ayuda», denuncia su madre, Ana Fernández.

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Mikel prepara su batido con la ayuda de su hermano y su padre. / Foto: Luis Ángel Gómez / Vídeo: Marta Madruga y Pablo del Caño

Se trata de una lucha que ahora va mucho más allá. Su familia tiene ahora el respaldo de todo el colegio, que no ha dudado en salir a la calle para reclamar más atención para su compañero. Bajo el lema «Denok gara Mikel», el pequeño ha podido comprobar que todos están en su lucha.